Los chavistas no muestran el triunfalismo de otras ocasiones mientras que los caprilistas prevén que los males del país aumentarán
16 abr 2013 . Actualizado a las 02:35 h.Por un lado, insatisfacción y preocupación. Por el otro, indignación y frustración. El resultado electoral del domingo en Venezuela no dejó satisfechos ni a chavistas ni a opositores, elevó una ola de recriminaciones hacia el Consejo Nacional Electoral y hacia Nicolás Maduro, y garantiza que los tiempos por venir serán duros para todo el país sudamericano.
En la concentración de manifestantes del chavismo frente al palacio de Miraflores, seguidores del fallecido presidente Hugo Chávez, no mostraban triunfalismo. «Ahora sí es verdad que somos dos mitades del país», señalaba Pedro Rivas, un partidario del presidente ahora electo (aunque desconocido por su rival). «No hay motivos para celebrar», agregaba.
La inquietud era compartida por Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional (Parlamento) y cercano aliado de Chávez, quien en un tuit, apenas conocidos los resultados, señalaba que «se impone una autocrítica, saber por qué el pueblo pobre vota por sus enemigos históricos».
«Este pueblo no sabe lo que tiene, lo que le dio Chávez. Me siento decepcionado, a pesar de que ganamos. La gente no estuvo clara. Le falló al comandante», afirmó Luis Enrique Pérez, de 47 años, visiblemente abatido cerca de Miraflores.
En el comando de Henrique Capriles, donde una tarima que estaba instalada para festejar los resultados quedó sin uso, sus partidarios lanzaban acusaciones de fraude al Consejo Electoral. «Estos años han sido de división, de polarización, y el CNE no permite que queden atrás. Los males de este país aumentarán», señalaba Armando Polanco frente a la sede de los partidarios del opositor, quien el domingo, tras conocerse los resultados, le indicaba a Maduro que «el perdedor eres tú».
Las encuestadoras -que daban ganador por amplio margen a Maduro- trataban de explicarse el cerrado final de los comicios. Oscar Schemel, de Hinterlaces (muy relacionada con el Gobierno) señalaba que el candidato oficialista había perdido dos puntos diarios desde que cerró su sondeo, y que esto «es digno de un récord Guinness». Hinterlaces daba veinte puntos de ventaja para Maduro. Al tiempo, Luis León, de Datanálisis, señalaba que «Chávez le dejó veinte puntos de ventaja y termina con dos puntos, allí hay un costo relevante». Datanálisis cerró una encuesta el 5 de abril que concedía al candidato oficialista una ventaja de casi diez puntos. Analistas como Gabriel Reyes indicaban que ese deterioro de la imagen del chavismo no se ha detenido, y crecerá con los días.
«Se impone una autocrítica, saber por qué el pueblo pobre vota por sus enemigos»