Muere Hugo Chávez: Las empresas españolas esperan con calma la sucesión en el poder

E. Dobaño / C. Calvar REDACCIÓN / LA VOZ, COLPISA

INTERNACIONAL

Ciento veinte compañías mantienen negocios en Venezuela

07 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Unas ciento veinte empresas españolas tienen intereses en Venezuela, según el registro de la Cámara Venezolano-Española de Industria y Comercio. La inversión española se disparó en la década de los noventa, sobre todo a partir del año 1996, con la entrada de los grandes bancos BBVA y Santander, la aseguradora Mapfre y la petrolera Repsol-YPF. Otros gigantes, como Iberdrola, Iberia o Inditex, en el caso de la textil gallega a través de un franquiciado, se han ido instalando desde principios de la pasada década. Sin demasiados sobresaltos, salvo la nacionalización decretada por Chávez de la filial del Santander en el 2008. Las grandes compañías han operado en un entorno estable, a diferencia de lo ocurrido en Bolivia o Argentina.

Y esa calma es la que esperan que se mantenga en el proceso de sucesión del presidente. «Se escapa al ámbito de la compañía valorar el momento político en Venezuela», explican fuentes de Repsol, que mantiene en el país una concesión de explotación y ocho bloques de extracción con una producción de 36.525 barriles al día, el 11 % de la producción mundial de la petrolera. Repsol opera con la compañía estatal venezolana PDVSA en un sector estratégico, por lo que su negocio parece a salvo de los vaivenes políticos.

También desde el BBVA se transmite tranquilidad. «Nuestra entidad, el Banco Provincial, es la tercera del país, y tiene una trayectoria muy consolidada desde que comenzamos a operar a finales de los noventa». La filial del banco que preside Francisco González cuenta con 318 oficinas en Venezuela y 5.612 empleados.

Recuperación

Después del episodio del Santander -el Gobierno impidió la venta de la filial venezolana y después negoció su nacionalización por 750 millones de euros-, la inversión española directa en Venezuela se recuperó en el 2009 hasta los 102 millones. En el 2011, el saldo entre importaciones y exportaciones fue positivo para España en 906 millones, que vende a Venezuela sobre todo tecnología industrial, materias primas, industria auxiliar, productos químicos, tecnologías para las telecomunicaciones, productos hortofrutícolas, alimentos y bebidas.

Inditex protagonizó hace apenas dos semanas el último conflicto con Caracas, que decidió cerrar sus nueve tiendas de Zara por considerar que habían subido de manera arbitraria sus precios ante la devaluación del bolívar. El franquiciado local, Phoenix World Trade, fue multado con 65.000 euros.

El canal de los contratos, ya sea para la industria militar (Navantia buscó acuerdos hace apenas un año), las constructoras para obra civil (como Acciona) o telefonía (la compañía Telefónica es líder en el país) ha seguido abierto bajo el Gobierno chavista. Y el ICEX piensa que Venezuela continúa teniendo mucho potencial.