El príncipe Guillermo Alejandro de Orange-Nassau es un descendiente directo de la princesa Ana de Orange, la hija mayor del rey británico Jorge II. Ha renunciado a sus lejanos derechos de sucesión al trono británico debido a su matrimonio con una católica. Asumirá el de Holanda como rey Guillermo IV de los Países Bajos y será el primer monarca varón en el país desde 1890.
Nacido el 27 de abril de 1967, su adolescencia fue un tanto complicada. Lo suyo no eran los estudios y fue enviado a Gales a terminar la secundaria. Tenía fama de juerguista e indisciplinado. Llegó a decir que dejaría el trono a un hermano. Durante su paso por la facultad de historia se le apodó el príncipe Pils (por la cantidad de cerveza que bebía). Un profesor llegó a dudar de que pudiese reinar. Lo definió como «no intelectual, pero inteligente».
Recibió una buena preparación militar (es piloto de caza) y se especializó en el manejo de recursos hídricos, algo importante en un país que depende un sistema de canales y que desde hace siglos lucha contra las corrientes del mar del Norte. Es un fanático del deporte.
Ahora todos coinciden en que está preparado para asumir el trono, pero en popularidad le gana su esposa, con la que logró la simpatía de muchos y la opinión de que ha sentado la cabeza. Guillermo Alejandro no está exento de críticas, pero sabe reaccionar. Vendió una lujosa casa en Mozambique por la presión de la opinión pública que destacaba la pobreza de ese país africano.