Aunque en público la oposición venezolana suscite dudas respecto a la legitimidad de Chávez para gobernar si no jura su cargo el jueves, en privado es muy posible que esté haciendo lo mismo que sus rivales chavistas: rezando para que Chávez se recupere o resista al menos unos meses. Si muriese ahora, pocos dudan de que se produciría un «efecto Kirchner» como el que catapultó al poder a la viuda de Néstor Kirchner en Argentina en el 2010. Nicolás Maduro, el sucesor ungido, podría cosechar un resultado todavía más amplio que el que obtuvo el propio Chávez el pasado octubre. Y eso no solo por el valor propagandístico de la muerte dolorosa, sino también porque la oposición también agoniza tras su derrota en las elecciones. Si se votase ahora, como piden, sin demasiada convicción, algunas voces de la oposición, el antichavismo tendría incluso dificultades para encontrar un candidato y acabaría optando por terminar de «quemar» a Henrique Capriles. Esto, suponiendo que él aceptase esa incineración política.
Es por esto que el rifirrafe constitucional que sigue ahora va a ser más bien teatral. La oposición pondrá pegas a las creativas contorsiones que hará el Gobierno con preceptos constitucionales para acomodar una situación tan excepcional como esta, pero no porque realmente quiera que se inhabilite a Chávez sino para deslegitimar a Nicolás Maduro, que ha pasado a ser su verdadero oponente. Este, por su parte, comienza ya a marcar el terreno de su futura presidencia frente a sus rivales dentro del chavismo, en particular Diosdado Cabello. Maduro no le teme en principio (no es popular entre las bases), pero su condición de presidente de la Asamblea Nacional lo convertiría en una figura crucial en el caso de una transición repentina. Una de las claves a observar en el período que se avecina es si Cabello intenta aprovecharse de esa posición de ventaja, y si la oposición se anima a jugar el peligroso juego de apoyarlo para dividir al chavismo. No es lo probable. En todo caso, si desgraciadamente al final hay entierro, tan solo los chavistas van a tener vela en él.