Venezuela entra en el 2013 pendiente de la salud de Hugo Chávez

Pedro García Otero CARACAS / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

Su yerno dice que está estable, pero Maduro habló de agravamiento

03 ene 2013 . Actualizado a las 14:55 h.

Con la mayor parte de los miembros más destacados del Gobierno venezolano en Cuba, sin un mensaje de fin de año y sin noticias oficiales sobre la evolución de la salud del presidente Hugo Chávez, los venezolanos afrontaron la llegada del 2013 como tradicionalmente lo hacen, con fiestas y estruendo de fuegos artificiales, aunque las fiestas públicas fueron suspendidas por las alcaldías de las principales ciudades;, y sin un ápice del recogimiento que se promovió desde los medios de comunicación estatales.

La verdad sobre la salud del mandatario, aquejado de cáncer desde hace año y medio, y quien fue operado en La Habana el 11 de diciembre (sin que haya una foto, vídeo o audio desde esa fecha) «se sabrá el 10 de enero», cuando debe tomar posesión de una tercera administración de seis años, señaló el cardenal y obispo de Caracas, Jorge Urosa, tras la misa de comienzo del 2013.

El sábado 5 se producirá la renovación de las autoridades de la Asamblea Nacional de Venezuela, que este año es crítica. Si Chávez no se presentara el 10, el presidente del Parlamento tendría que tomar posesión como presidente interino del país, según la Constitución.

Desmintiendo informaciones de que estaba viviendo sus últimas horas, Jorge Arreaza, yerno de Chávez y ministro de Ciencia y Tecnología, afirmó vía Twitter que el presidente «se encuentra tranquilo y estable», al tiempo que llamaba a «no caer en rumores malintencionados».

Desde que el vicepresidente Nicolás Maduro, en una transmisión televisada el 30 de diciembre, indicara que Chávez presenta «nuevas complicaciones» derivadas de una infección respiratoria tras su operación, y anunció que permanecería «las próximas horas» en La Habana, las informaciones sobre un desenlace fatal inminente inundaron las redes sociales y las calles.

En esa transmisión, además de Maduro, participaron la procuradora general de la República, Cilia Flores (quien durante años fue pareja sentimental del vicepresidente), Arreaza y Rosa Virginia Chávez, la hija del mandatario convaleciente.

Desde Sudáfrica, donde se encuentra de vacaciones, el periodista Nelson Bocaranda (quien ha sorprendido una y otra vez al país con sus informaciones generalmente acertadas sobre la salud presidencial) afirmó, en dos tuits, que en el CIMEQ, centro en el que está hospitalizado Chávez, hubo el último día del año «escenas de llanto y consternación tras la corta visita que permitieron a los hermanos del presidente en la uci», y agregó que Fidel Castro acudió al sanatorio a despedirse del que considera «su hijo».

Señaló, además, que Raúl Castro, jefe de Estado cubano, se mantiene en el centro en permanentes reuniones con funcionarios venezolanos y familiares de Chávez, lo que ha llevado al exministro de Defensa venezolano y acérrimo crítico de Chávez, Fernando Ochoa, a decir que «el futuro de la transición venezolana se está definiendo en La Habana».