La elección hoy de su nuevo líder amenaza con dividir a la formación conservadora UMP
18 nov 2012 . Actualizado a las 06:00 h.La lucha de poder por la herencia política de Nicolas Sarkozy llega a su recta final. Seis meses después de la derrota del presidente, los miembros de la conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP) eligen hoy un nuevo líder. El puesto se lo disputan el ex primer ministro François Fillon y el secretario general del partido, Jean-François Copé. Sarkozy afirma que se mantendrá apartado de la política. Al menos por ahora.
En lugar de entusiasmo, muchos de los 300.000 miembros del partido se sienten preocupados. El duelo entre Fillon, de 58 años, y Copé, diez años más joven, se ha convertido en una enconada batalla que amenaza con dividir la UMP.
El debate está dominado por ataques personales. Copé, apoyado por muchos barones y diputados, acusa a su rival de insidioso y carente de fuerza para el quehacer político. Por su parte, Fillon, el favorito de las bases, critica la brutalidad de Copé y su falta de respeto. «Esta campaña es una vergüenza», se quejan los miembros del partido, alegando que al final la UMP estará aún más dividida.
La desconfianza entre los candidatos es tal que incluso se propuso poner un notario en cada local electoral para evitar el fraude. «La confianza no descarta el control», dijo el alcalde de Niza, Christian Estrosi.
El tercero en discordia sigue siendo Sarkozy. Según una encuesta reciente, el 64 % de simpatizantes de la UMP desean que regrese de su retiro para las presidenciales del 2017. En agosto, solo lo querían un 53 %. «Los votantes dicen que Sarkozy fue quien mantuvo la unidad (...) y quien se ocupó de generar un torrente de ideas», dice el politólogo Roland Cayrol en el Journal du Dimanche. Cayrol señala que el electorado de derechas detesta las disputas de liderazgo como la actual. El motivo es, sobre todo, la falta de diferencias de contenido. A Copé se lo sitúa más a la derecha que a Fillon, pero este también estrechó lazos electorales con Le Pen.