La prensa escrita está polarizada

María Peña WASHINGTON / EFE

INTERNACIONAL

Obama salta del escenario de un mitin en Richmond para mezclarse con el público.
Obama salta del escenario de un mitin en Richmond para mezclarse con el público. Chip Somodevilla< / span> afp< / span>

26 oct 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

Barack Obama y Mitt Romney no escatiman recursos por ganar el apoyo de los votantes indecisos pero, en la recta final de la contienda, también quieren conquistar a los diarios más influyentes del país. Las dos cosas están vinculadas: debido a que pueden moldear opiniones, el respaldo de los periódicos nacionales es un elemento importante, aunque no decisivo, para mejorar las posibilidades aritméticas de los candidatos entre quienes no decidieron todavía el voto.

En días recientes, Obama ha logrado el espaldarazo de periódicos regionales de renombre, incluyendo algunos en estados «bisagra» y con gran peso en el colegio electoral, como Florida y Colorado. Así, por ejemplo, The Denver Post y The Durango Herald, de Colorado, y The Tampa Bay Times y St.Petersburg Times, de Florida, han apostado por él, tal como hicieron hace cuatro años.

El The Orlando Sentinel apoyó a Obama en el 2008 pero, esta vez, se decanta por Romney, sobre todo porque duda de que el mandatario pueda pilotar con éxito la recuperación económica en un segundo mandato.

A la lista pro Obama se ha sumado The Salt Lake Tribune de Utah, dejando boquiabiertos a los politólogos porque Romney, que aspira a ser el primer presidente mormón en la historia, se precia de sus vínculos con la población mormona en Utah.

«Desde su guiño a la derecha radical del Partido hasta sus descripciones como un paladín moderado de la clase media, Romney ha suscitado la pregunta más frecuente sobre su campaña: ¿Quién es, verdaderamente, este tipo y en qué diablos verdaderamente cree?», explicó en un editorial el The Salt Lake Tribune, en el que elogió los logros de Romney pero se quejó de las cambiantes caretas del «hijo adoptivo» de Utah.

Obama repitió el espaldarazo de 2008 de diarios de la costa oeste como Los Angeles Times, de California, y The Seattle Times, de Washington. El martes consiguió el «sí» de La Opinión, el diario hispano más importante de EE.UU., que destacó el contraste ideológico entre ambos y señaló que Romney «no ha trabajado para ganarse la confianza de los latinos», en parte por sus posturas contra la reforma migratoria.

Hasta la fecha, Romney tiene en su columna a veinte diarios, incluyendo algunos de importantes bastiones republicanos como Texas y Arizona. Esa lista incluye el The Arizona Republic, Houston Chronicle, Fort-Worth Star Telegram, The Columbus Dispatch, The Pittsburgh Tribune Review, y The Boston Herald. También tiene el apoyo del The New York Observer, que en 2008 se decantó por Obama, y previsiblemente recibirá el respaldo del influyente The Wall Street Journal.

Tras el apoyo crítico que dio ayer a Obama The Washington Post, en la prensa nacional solo queda el The New York Times por pronunciarse. La revista The New Yorker consideró que Obama tiene lo que le hace falta a Romney: «un temperamento político de primera clase y un profundo sentido de la integridad y la justicia» y The Economist, considerada la biblia del capitalismo global, también prefiere al actual presidente.