En Internet ya hay un millón de peticiones para que se revise la ley conocida como «Primero dispara»
23 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Las protestas han ido creciendo en EE. UU. según se iban conociendo más detalles de la muerte de un adolescente negro. Pero lo que más indignación ha levantado es que el hombre que disparó no ha sido detenido.
A última hora de la tarde del 26 de febrero, George Zimmerman, un hispano de 28 años y que ejerce de forma voluntaria como vigilante de la urbanización en la que vive, llamó al teléfono de emergencias para denunciar que un chico negro andaba por la calle con algo en las manos y actitud sospechosa. Le dijeron que no hiciera nada hasta que llegara la policía. Pero Zimmerman fue detrás de Trayvon Martin, de 17 años. Unos minutos después algunos vecinos volvieron a llamar a la policía porque habían oído una discusión entre dos hombres y un disparo. Cuando la policía llegó, Martin yacía muerto y Zimmerman tenía una herida en la cabeza y hierba en su camiseta.
Lo que llevaba en las manos Trayvon era una lata de té y una bolsa de caramelos que había ido a comprar para su hermano. Además del móvil por el que hablaba con su novia, a la que llamó para contarle que un hombre le estaba siguiendo.
Zimmerman no está detenido porque se acogió a una ley aprobada en Florida en el 2005 que permite que una persona dispare a matar si «siente que su vida está en peligro», una ley a la que se conoce como «Primero dispara». En Internet ya hay más de un millón de peticiones para que se revise la ley y más de un millón y medio para que el fiscal de Florida investigue lo sucedido. Algo que ayer mismo anunció que haría.