Salmond pone en marcha la mayor revolución constitucional del Reino Unido en 300 años al presentar su referendo para el 2014.
26 ene 2012 . Actualizado a las 19:31 h.Mayo del 2016, han pasado ya dieciocho meses desde que ganara el sí en el referendo sobre la independencia de Escocia que fue presentado el 25 de enero del 2012 por Alex Salmond, ministro principal de Escocia y líder del Partido Nacionalista Escocés. Todo el mundo está pendiente de Edimburgo, donde se reunirá el primer Parlamento escocés independiente de su era moderna. Suena a política ficción, pero este es el objetivo del acto que tuvo lugar ayer en Holyrood, sede del legislativo autonómico escocés, cuando Salmond presentó el informe oficial Independientes dentro de la UE que pone en marcha el proceso legal que deberá llevar a un referendo de independencia en el otoño del 2014.
«¿Está de acuerdo en que Escocia sea un país independiente?». Esta pregunta, «corta, directa y clara» como la definió Salmond, y que será presentada en el otoño del 2014 a los escoceses, es la llave a «la decisión más importante para los escoceses en los últimos 300 años», dijo, en referencia al tiempo transcurrido desde la llamada Acta de Unión de 1707 por la que Inglaterra y Escocia están unidas. Y agregó que esa pregunta «es esencial para que la votación sea justa, transparente y correcta»,
Votar a los 16 años
Salmond también anunció que quiere extender el derecho a voto en la consulta a todos aquellos escoceses mayores de 16 años. La edad actual para poder votar es a partir de los 18 años. Los nacionalistas saben que el sentimiento independentista es mayor entre los más jóvenes.
Coste de 12 millones
El informe oficial presentado por el líder nacionalista indica que el coste del referendo será de unos 12 millones de euros y coloca límites al gasto de aquellos que hagan campaña por el sí y por el no, con una cifra no superior a los casi 4 millones de euros. «Con la independencia tendremos una nueva unión social con las otras naciones de estas islas y seguiremos compartiendo a su majestad la reina como jefa de Estado», dijo Salmond, un país que mantendrá la libra esterlina como moneda.
Aunque David Cameron sostenía que la Cámara escocesa carecía de las competencias necesarias para organizar la consulta, se declaró dispuesto a cedérselas temporalmente siempre y cuando aceptase sus condiciones. Una de ellas era que lo gestionara la Comisión Electoral del Reino Unido. Salmond aceptó, pero exigió que no tendría poder para establecer o autorizar las preguntas.
El informe presentado por Salmond contempla el calendario de actuación. Tras un proceso de consulta pública que finalizará el 11 de mayo, a primeros del 2013 se presentará en Holyrood un proyecto de ley autorizando el referendo. Su aprobación parlamentaria tendrá lugar en octubre del 2013, y su consentimiento de la reina un mes más tarde, algo menos de un año antes de llamar a los escoceses a las urnas.