Río echa a los narcos de la Rocinha

jaime ortega carrascal RÍO DE JANEIRO / EFE

INTERNACIONAL

Los 1.500 agentes que tomaron la favela no hallaron resistencia y, según la prensa, la operación se adelantó ante la cumbre de Río+20 en el 2012

14 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

En apenas dos horas y sin disparar un solo tiro, las autoridades brasileñas recuperaron ayer el control de la Rocinha, la favela más emblemática de Río de Janeiro, y de otras dos en las que durante décadas el poder fue ejercido por el narcotráfico.

Con una operación relámpago que no encontró resistencia armada, más de 1.500 miembros de la Policías Militarizada y Civil de Río de Janeiro, de la Policía Federal y de la Infantería de Marina, apoyados por 18 blindados y siete helicópteros, pusieron punto final al dominio del crimen organizado en la zona.

El Batallón de Operaciones Especiales, cuerpo de élite de la Policía Militarizada, encabezó la ofensiva detrás de los blindados de la Marina, que aplastaron las pocas barricadas dejadas por los delincuentes en su huida de la Rocinha, Vidigal y Chácara do Céu, las tres favelas blanco de la operación Choque de Paz.

Incautaciones

A diferencia de la toma del Complexo do Alemão, en noviembre del 2010, donde hubo intercambio de disparos entre los delincuentes y las fuerzas del orden, que arrestaron a decenas de sospechosos, la operación de ayer transcurrió sin incidentes y solo fue detenido un prófugo de la Justicia, mientras que se incautaron doce fusiles, una ametralladora y una granada. Como colofón, los policías izaron las banderas de Brasil y del estado de Río de Janeiro.

«Lo que tenemos en concreto es la liberación de esas personas [habitantes de las favelas] del yugo del fusil», manifestó el secretario de Seguridad Pública de Río, José Mariano Beltrame.

La Rocinha, que ocupa 95 hectáreas, es la principal de las tres favelas tomadas, con una población de 72.458 personas, según el censo del 2010, mientras que Vidigal y la vecina Chácara do Céu tienen 11.321 habitantes.

A la Rocinha se le considera la favela más emblemática porque sus casas ocupan un cerro estratégico a cuyos pies están dos de los barrios más acomodados de Río. Durante años, ese territorio ha sido también, según la policía, el principal centro de distribución de drogas de la zona sur, la más rica y turística de Río de Janeiro.

Por la Rocinha y Vidigal pasan importantes avenidas que comunican la zona sur con el barrio de mayor crecimiento inmobiliario y donde se construirán algunos escenarios de los eventos que Río acogerá, como el Mundial de fútbol del 2014 y los Juegos Olímpicos del 2016.

Según la prensa, la toma de la Rocinha y Vidigal estaba prevista para el año próximo, pero fue anticipada porque en junio del 2012 la ciudad albergará la Cumbre Río+20 sobre desarrollo sostenible, y las dos favelas están en la ruta por la que circularán decenas de jefes de Estado y delegaciones extranjeras.