EE.UU. se enfrenta a Rusia y China por el veto sobre Siria

Redacción / la voz

INTERNACIONAL

La falta de condena, duro golpe para la oposición a Al Asad

06 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

«Estados Unidos está indignado de que este Consejo de Seguridad haya fracasado a la hora de enfrentarse a un desafío moral urgente y una creciente amenaza a la paz y la seguridad regional. Así de contundente fue la reacción de la embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rica, ante el veto ejercido la madrugada de ayer en el órgano ejecutivo de las Naciones Unidas por Rusia y China a la resolución de condena a Siria por la brutal represión contra la oposición. Rice fue más allá y acusó a esos dos países, sin citarlos, de «preferir vender armas al régimen sirio».

Poco después, la embajadora y toda la delegación abandonó el Consejo cuando el representante de Siria, Bashar Jafari, intervino y acusó a Washington de «apoyar el genocidio» al proteger a Israel y negar derechos a los palestinos.

«Dos miembros han vetado un texto ampliamente rebajado que ni siquiera menciona sanciones», dijo Rice. La propuesta de resolución había sido presentada por los cuatro países de la Unión Europea (el Reino Unido, Francia, Alemania y Portugal) que la suavizaron para evitar el posible veto evitando incluir en ella sanciones. Sudáfrica, la India, Brasil y el Líbano, miembros no permanentes, optaron por abstenerse.

Repetir el guion libio

Moscú argumentó su veto diciendo que se opone a la repetición del «guion libio» en Siria y, al igual que Pekín, exige respetar la soberanía siria y alentar un diálogo para resolver sus disputas. Rusia tiene una importante base en Siria y, al igual que China, provee de armas y compra petróleo a Damasco.

El no de las dos potencias es un duro golpe para la oposición. Desde París, Burhan Ghalioun, presidente del Consejo Nacional Sirio, que representa a la oposición, afirmó que el veto «alentará la violencia».

En cambio el régimen de Bashar al Asad se felicitó de la «jornada histórica» en la ONU, poco antes de anunciar la convocatoria de elecciones municipales para el 12 de diciembre.

En un paso más en la ruptura de su otrora cordial alianza, el primer ministro turco, Recep Tayip Erdogan, aseguró que el fracaso de la resolución no impedirá que su país imponga sanciones a Damasco. Precisamente, el Ejército turco comenzó ayer unas maniobras militares en la frontera con Siria, donde hay más de 7.000 refugiados.