El Ejército sirio creía que en una fábrica de una aldea fronteriza se encontraban elementos armados opuestos al régimen de Bachar al Asad.
05 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Tanques sirios penetraron ayer en la aldea fronteriza de Arsal, en el este del Líbano, y dispararon contra una fábrica abandonada, al creer que en su interior se encontraban elementos armados opuestos al régimen de Bachar al Asad. Una fuente militar dijo que el Ejército libanés envió una patrulla al lugar del incidente y que no encontró a nadie, aunque señaló que la población de Arsal confirmó lo sucedido. Según medios libaneses, el mando de las Fuerzas Armadas entró en contacto con el Ejército sirio y le instó a ordenar a sus tropas la retirada del territorio libanés.
Por otro lado, el coronel sirio Riad Al Asad, que desertó del Ejército de su país y formó el grupo opositor armado Ejército Libre de Siria, instó desde Turquía a las diversas formaciones opositoras a buscar la unidad. En declaraciones a la agencia semioficial turca Anatolia, Asad desmintió las informaciones previas sobre su supuesta detención; aseguró encontrarse en perfectas condiciones y destacó que, al igual que otros compatriotas refugiados en Turquía, recibe buen trato de las autoridades de este país. El coronel cree posible derribar al régimen en breve.
Rusia consideraba ayer «inaceptable» la última versión del proyecto de resolución de los países occidentales en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para condenar la represión, a pesar de la retirada de una referencia directa a sanciones. El proyecto de resolución está liderado por varios países europeos como Gran Bretaña, Francia y Alemania, y por EE.UU.