Doce muertos en los primeros combates entre rebeldes libios

dominique soguel CERCA DE BANI WALID / AFP

INTERNACIONAL

Fuerzas insurgentes arrestan en Trípoli al jefe de la inteligencia externa

12 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Las fuerzas del nuevo poder libio se preparaban ayer para atacar los últimos bastiones pro Gadafi tras la autorización de la dirección rebelde, mientras se daban los primeros combates fratricidas entre fuerzas anti-Gadafi, con un total de 12 muertos y dieciséis heridos al suroeste de Trípoli.

Tras el fracaso de las negociaciones con miras a la rendición de los bastiones gadafistas de Bani Walid, Sirte y Sebha, Mustafá Abdeljalil, presidente del Consejo Nacional de Transición (CNT), autorizó el sábado a los combatientes a iniciar las ofensivas, justo el día en que llegó a Trípoli en su primera visita a la capital libia desde el inicio de la rebelión en febrero.

Su visita era muy esperada por los partidarios del CNT, pues confían en que calme las rivalidades en las filas rebeldes. Además, combatientes en Misrata comenzaron a cuestionar la autoridad del CNT, al negarse a entregar los tanques abandonados.

Ayer, en un barrio de Trípoli, las fuerzas rebeldes arrestaron a Bouzid Dorda, jefe de los servicios de inteligencia externa de Gadafi.

Huye un hijo de Gadafi

Uno de los hijos de Gadafi llegó ayer a Níger, según anunció el propio ministro nigeriano de Justicia y portavoz del Gobierno, Marou Amadou. «Una patrulla de las Fuerzas Armadas de Níger interceptó un convoy donde estaba uno de los hijos de Gadafi», afirmó Amadou, quien precisó que se trata del exfutbolista Saadi Gadafi, de 38 años. Saadi Gadafi es un deportista que fue contratado en el 2003 por el equipo italiano Perugia. En el 2004 renunció a su carrera en el fútbol y desde entonces se consagró a las fuerzas armadas, dirigiendo una unidad de élite.

Por otra parte, decenas de camionetas con cañones antiaéreos estaban a la entrada de Bani Walid. Los rebeldes avanzaron unos 500 metros hacia el centro de la ciudad al concluir el sábado el ultimátum de rendición. Luego se retiraron para permitir que los aviones de la OTAN atacaran hasta en siete ocasiones.