Los rebeldes combaten ya en Trípoli

Imed Lamloun TRÍPOLI / AFP

INTERNACIONAL

La OTAN y los insurgentes aseguran que la caída de Gadafi es inminente

22 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Los rebeldes llevaban a cabo ayer una ofensiva contra Trípoli por mar y por tierra con el objetivo de hacer caer el bastión del régimen, pero Muamar el Gadafi sigue combativo, dispuesto a resistir y a salir «victorioso» de esta batalla. Los rebeldes procedentes del oeste entraron al anochecer en la capital libia, donde fueron aclamados por una muchedumbre jubilosa. Los civiles corrían junto al convoy de los rebeldes, aunque continuaban los combates contra soldados fieles al régimen.

Según un portavoz de la rebelión, Abdulá Melitan, otros llegados por mar desde Misrata se infiltraron en Trípoli y también participaban en combates. Además, un convoy de un centenar de vehículos con rebeldes estaba a 12 kilómetros. Y, según un testigo, los insurgentes controlan el barrio de Tajura, un suburbio de la capital.

A 16 kilómetros de Trípoli, centenares de rebeldes del frente oeste tomaron el control de la base militar «27 kilómetros» y se incautaron de armas y municiones. Hubo violentos combates, y en el interior había cuerpos carbonizados. La insurgencia también tomó por la mañana un bosque a 24 kilómetros de Trípoli.

La operación Sirena, iniciada el sábado, «se está realizando en coordinación entre el Consejo Nacional de Transición (CNT) y los soldados rebeldes alrededor y en Trípoli», había anunciado el portavoz del CNT, Ahmed Jibril, quien añadió que «la OTAN también está implicada». De hecho, bombardeó ayer el cuartel general de Gadafi, en Bab el Aziziya, en Trípoli, y un aeropuerto, también en la capital. Además, fue detenido el coronel Al Jituni, uno de los principales militares vinculados a Gadafi, y ocho de sus colaboradores.

La portavoz de la Alianza, Oana Lungescu, aseguró que «el régimen se desmorona». «Cuanto antes Gadafi se dé cuenta de que no puede ganar, mejor para todos», dijo.

Operación de días

Según Jibril, la operación podría durar «varios días hasta que Gadafi esté asediado». «Prevemos dos escenarios: que se rinda o que se escape de la ciudad» para refugiarse en el extranjero o en otra parte del país, explicó. Pero Gadafi aseguró que no se rendirá y que saldrá «victorioso» de la batalla de Trípoli, en el segundo mensaje del líder libio en menos de 24 horas. Durante su alocución, ordenó que se abran los depósitos de armas y arsenales de Trípoli a los ciudadanos, para que estos «defiendan la capital».

El portavoz del régimen, Musa Ibrahim, aseguró que miles de libios estaban preparados para defender su capital.

«Sangre por todas partes»

«Tenemos a miles de soldados profesionales y a miles de voluntarios que protegen la ciudad. Estas personas no son solo patriotas, sino que tienen familias y casas que quieren proteger y saben muy bien que si los rebeldes entran, habrá sangre por todas partes», afirmó.

La Casa Blanca predijo ayer que los días de Gadafi como líder de Libia «están contados» y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, «exhortó» al coronel a «evitar a su pueblo nuevos sufrimientos inútiles renunciando sin demora a lo que le queda de poder», cuando el desenlace «está fuera de dudas».