El juicio de Mubarak será a puerta cerrada

S. A. El Cairo / AFP

INTERNACIONAL

El expresidente egipcio Hosni Mubarak asistió ayer, acostado en una camilla, a la reanudación en un tribunal de El Cairo del juicio contra él, que continuará en septiembre a puerta cerrada. A pesar de un imponente dispositivo policial, manifestantes pro y contra Mubarak se enfrentaron a pedradas fuera del tribunal, instalado en la academia de policía que una vez llevó el nombre del exmandatario, depuesto el 11 de febrero pasado por una rebelión popular sin precedentes.

Mubarak, de 83 años, y primer dirigente árabe que comparece ante la Justicia desde el inicio de la primavera árabe, fue trasladado primero en un helicóptero y luego en ambulancia hasta las puertas del tribunal.

El exmandatario, vestido con un chándal azul, mantuvo a menudo los ojos cerrados e intercambió escasas palabras con sus dos hijos, que permanecieron a su lado y parecían querer cubrirlo de las cámaras, como ocurrió durante la primera audiencia del 3 de agosto. Mubarak confirmó luego su presencia con voz tenue.

El juez aplazó el proceso al día 5 de septiembre y dijo que en adelante las audiencias serán a puerta cerrada, decidiendo, así, poner fin «a la difusión televisada de las sesiones para preservar el interés general». El juez decidió además que Mubarak y su exministro del Interior Habib el Adli sean juzgados en este único proceso, como pedían los abogados de los familiares de las víctimas.

Durante el inicio del juicio, el abogado de Mubarak había solicitado al juez la convocatoria de 1.600 testigos, incluyendo al mariscal Tantaui, ministro de Defensa de Mubarak durante 20 años y actual dirigente de facto del país. Un alto responsable de la seguridad afirmó que Tantaui está dispuesto a presentarse ante el tribunal si es citado. El expresidente, sus hijos y siete altos cargos están acusados de planear los ataques contra los manifestantes y podrían enfrentarse a la pena capital.