Siria responde a la presión norteamericana enrocándose mientras el país se encamina a la bancarrota
Sin duda, está detrás. El régimen se siente humillado por la visita del embajador norteamericano a Hama durante las protestas del viernes, en el que, según el Departamento de Estado, fue vitoreado por algunos manifestantes (aunque el vídeo del episodio colgado en YouTube suscita algunas dudas). Elevando la tensión en torno a las embajadas, el régimen pretende intimidar al embajador y de paso despertar el sentimiento patriótico, antifrancés y antiamericano que comparten la mayoría de los sirios al margen de ideologías.
Hasta ahora su gran triunfo ha sido conseguir mantener las protestas durante tanto tiempo, pero no es suficiente. En Siria es muy improbable que el Ejército se vuelva contra el régimen. De hecho, las informaciones difundidas por la oposición sobre deserciones en masa y motines militares han resultado ser falsas. Pero el régimen tampoco puede soportar mucho más tiempo una situación en la que, aparte de la sangre derramada, la actividad económica se ha reducido a la mitad, las exportaciones en dos tercios, y el paro se ha doblado del 10 % al 20 % en solo unos meses. La bancarrota podría terminar empujando hacia la oposición a los sectores urbanos, empresariales, cristianos y alauíes, que hasta ahora se han mantenido al margen o incluso a favor del régimen.
En principio, no pasará de protestas formales. Como sucedió con el acoso a la legación danesa en Damasco durante la polémica de las caricaturas de Mahoma, la provocación está muy medida. Tampoco Washington ni París tienen interés en retirar a sus embajadores; hacerlo los dejaría sin ninguna capacidad de influencia o de mediación en un país para ellos estratégico. El fiasco de Libia, comparado con el relativo éxito de la transición egipcia, ha venido a confirmar que la aproximación diplomática es preferible a la militar: incluso cuando no logra sus objetivos, al menos resulta menos costosa.
¿Está detrás de estos incidentes el Gobierno sirio? ¿Qué pretende conseguir?
¿Qué posibilidades tiene la oposición de derribar al régimen?
¿Qué consecuencias puede acarrear lo ocurrido?