Marruecos se prepara para votar la Constitución del cambio

david alvarado RABAT / SERVICIO ESPECIAL

INTERNACIONAL

El Movimiento del 20-F, la extrema izquierda y los islamistas la boicotean

30 jun 2011 . Actualizado a las 17:43 h.

Algo más de 13 millones de electores están llamados mañana a participar en el referendo sobre el proyecto de la nueva Constitución marroquí. La cita electoral fue anunciada el 17 de junio por Mohamed VI, que en un discurso dirigido a la nación pasó revista a los grandes ejes de la nueva Carta Magna, llamada a instaurar una monarquía parlamentaria. Para las votaciones se han preparado 40.000 despachos de voto en Marruecos y el Sáhara Occidental, territorio administrado por Rabat. Como novedad, por vez primera se han dispuesto 520 colegios electorales en el extranjero, en embajadas y consulados, para que los marroquíes de la diáspora también puedan participar.

La campaña para el referendo comenzó el pasado día 21 y termina hoy. Salvo la formación de extrema izquierda Annaj Adimocratie, todos los partidos, tanto de la mayoría gubernamental como de la oposición, han hecho campaña por el sí.

«Es una Constitución que nos permite entrar en una monarquía parlamentaria, que concede prerrogativas muy importantes al Gobierno y que hace que todo el poder se encuentre en manos del pueblo», asegura Nizar Baraka, ministro de Asuntos Económicos y Generales, del partido del Istiqlal (nacionalista).

La Constitución aumenta los poderes del primer ministro y de su Ejecutivo, al igual que los del Parlamento, sobre todo los de la Cámara baja, en detrimento de la Cámara de Consejeros, que suponía hasta ahora un freno a la acción de los representantes electos.

«Ahora existe una separación neta de poderes. Cada quien sabe ahora cuál es su dominio, sus atribuciones, a través de la Constitución, que refleja todo esto por escrito, de forma clara y diáfana, no siendo ya objeto de interpretación», estima Mohand Laenser, ministro de Estado y presidente del Movimiento Popular (conservador-berberista).

«De ahora en adelante todas las instituciones se encuentran sometidas a la Constitución, tanto la realeza, como el Gobierno, el Parlamento y el Poder Judicial», sostiene Amina Bouayach, presidenta de la Organización Marroquí de Derechos Humanos y miembro de la Comisión para la Reforma Constitucional encargada de elaborar el proyecto.

Al Movimiento 20 de Febrero, que reivindica «profundas reformas políticas», se han unido militantes de extrema izquierda y miembros de la organización islamista Justicia y Caridad, tolerada pero no reconocida por las autoridades, y todos rechazan la nueva Constitución. «Vamos a continuar presionando con nuestras protestas y vamos a boicotear el referendo porque consideramos que la Constitución no es democrática, ya que no ha sido elaborada por una asamblea constituyente», sostiene Rachid el Belghiti, del 20-F.

Elección de jefe de Gobierno

El rey no podrá nombrarlo libremente, ha de ser del partido más votado. El primer ministro nombra y destituye ministros.

Figura del monarca

Deja de ser sagrada para ser solo inviolable

Poderes del rey

Sigue presidiendo el Gabinete, mantiene el poder para disolver el Parlamento y seguirá siendo el máximo jefe de las Fuerzas Armadas. Además, continuará de jefe religioso como el líder de los musulmanes marroquíes.