Las fuerzas del régimen lanzan un ataque contra Misrata
09 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.En el interior del inmenso complejo residencial de Gadafi en Trípoli, bombardeado por la OTAN desde hace semanas, no quedan más que ruinas humeantes y edificios reventados.
Corresponsales de la prensa extranjera visitaron acompañados por representantes de las autoridades libias la residencia de Bab al Aziziya para observar los daños. Detrás de las impresionantes murallas pintadas de verde que rodean al complejo residencial hay ruinas humeantes, trozos enteros de paredes a punto de derrumbarse, pérdidas de agua, y pedazos de colchones y chatarra desperdigada tras las explosiones.
Algunos edificios, que ya estaban dañados desde hace semanas como consecuencia de bombardeos anteriores volvieron a ser atacados el martes.
Desde el 19 de marzo, cuando empezaron las incursiones aéreas de las potencias occidentales, el complejo residencial es uno de sus principales blancos y muchos de sus edificios se han derrumbado. El martes, tres edificios administrativos y otro más, en el que había un generador de electricidad, fueron destruidos. Cerca de los escombros de uno de estos edificios se ve un cráter de seis metros de diámetro y más de dos metros de profundidad, probablemente causado por una bomba que erró el blanco.
«Se están entrenando estos cobardes. Se están divirtiendo», dice uno de los escoltas de Gadafi que acompaña a los periodistas, antes de mostrarles un cuerpo que yace bajo una bandera verde de Libia. Se trata de una persona que murió como consecuencia de los bombardeos del martes, afirma.
«Hay otras víctimas, pero todavía están bajo los escombros. No logramos sacarlas», agrega, en medio de la residencia desierta, donde solo hay un puñado de soldados que posan para las fotos. «Espero que digan la verdad, si bien no hay mucho que esperar de ustedes», repite.
Los combates se desplazaron ayer al enclave rebelde de Misrata, donde las fuerzas gadafistas lanzaron un ataque sorpresa en el que murieron diez rebeldes y otros 26 resultaron heridos. Según Hasán al Galai, miembro del comité de medios creado por los rebeldes en Misrata, entre 2.000 y 3.000 soldados de las fuerzas de Gadafi atacaron este puerto del Mediterráneo por la mañana, desde el sur, el oeste y el este.
Utilizaron cohetes Grad, tanques y artillería pesada, pero chocaron con la resistencia de los rebeldes, que les impidieron entrar en la ciudad, precisó la misma fuente. Ningún avión de la OTAN intervino para impedir el avance de las fuerzas de Gadafi.