Sarkozy afronta unos comicios que miden el poder de la ultraderecha

G. c. parís / AFP

INTERNACIONAL

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se enfrenta hoy a otra vuelta de unos comicios que medirán el poder de la ultraderecha y servirán de indicador de las presidenciales del 2012. El Frente Nacional busca confirmar su progresión en el terreno.

La intervención contra Libia atenuó la atención del desastre electoral de Sarkozy de principios de mes. Aunque son elecciones locales en las que vota la mitad del electorado -21 millones de personas, de los que en la primera vuelta, el pasado domingo, se abstuvieron más del 55%-, la Unión para un Movimiento Popular (UMP), de Sarkozy, obtuvo el 17% de los votos, lejos del 25% del opositor Partido Socialista (PS).

El Frente Nacional (FN), liderado por Marine Le Pen, hija y heredera política de su padre, cuyo partido nunca tuvo consejeros generales, obtuvo más del 15% y pasó a segunda vuelta en 394 cantones

Marine Le Pen tiene intención de concurrir a las elecciones presidenciales. Según las últimas encuestas, la política de 42 años podría situarse a la cabeza en la primera vuelta y medirse en la segunda con el candidato de la izquierda, un mal escenario para los conservadores. Ante ese panorama, Sarkozy debe de estar más que aliviado de poder ocuparse de asuntos internacionales. Los éxitos en política exterior suelen ser argumentos electorales más que bienvenidos, especialmente cuando se trata de la Francia poscolonial, que continúa lamentando la pérdida de su papel como gendarme de África.