Un fallo en el sistema informático del Banco Mizuho, uno de los más grandes de Japón, dejó ayer bloqueados 620.000 salarios de otros tantos trabajadores nipones, por valor de 125.600 millones de yenes (1.131 millones de euros), informó la propia entidad. Los problemas en el sistema del banco se vienen repitiendo desde el martes, tres días después del terremoto, debido a la avalancha de órdenes de clientes reclamando sus fondos. Durante estos días, el Mizuho ha sufrido constantes fallos técnicos que han imposibilitado completar unos 1,12 millones de transacciones electrónicas por valor de 775.000 millones de yenes (6.980 millones de euros).
El banco ha reconocido que no sabe si el sistema se recuperará en los próximos tres días, ya que el lunes es festivo en todo Japón.
El problema, que parece tener origen en una avalancha de peticiones en algunas sucursales, podría agravarse si no se soluciona antes del 25 de marzo, el día de cobro en la mayoría de empresas japonesas.
Ayer, las transacciones en cajeros automáticos de Mizuho de todo Japón seguían suspendidas, aunque las operaciones electrónicas en sus oficinas y sucursales se reiniciaron a primera hora de la mañana. El banco abrirá durante más horas sus sucursales los próximos días y permitirá retirar hasta 100.000 yenes por adelantado en compensación por el retraso en el pago de los sueldos de sus clientes.
El ministro de Servicios Financieros de Japón, Shozaburo Jimi, calificó el problema informático de la entidad de «extremadamente deplorable», aunque descartó que el Gobierno esté considerando la posibilidad de imponer una sanción a la institución financiera.