Interior introduce cambios en la policía para poner a los agentes al servicio del pueblo
INTERNACIONAL
El nuevo ministro del Interior de Egipto, Mahmud Wagdi, habló ayer de varios cambios en los cuerpos de policía del país tras una reunión en El Cairo con los responsables de la dirección de seguridad.
Los policías deben verse a partir de ahora como «servidores» del ciudadano, señaló Wagdi. Para ello, indicó, será necesario aumentar la cantidad de patrullas en los barrios. El nuevo ministro también cambió el eslogan de la policía egipcia. La consigna «La policía y el pueblo al servicio de la patria», característica de la era de su predecesor en el cargo, Habib al Adli, fue sustituida por «La policía al servicio del pueblo».
En las calles de El Cairo se podían observar ayer ya algunos de esos cambios. Varios agentes cooperaban con grupos ciudadanos de defensa formados durante las protestas, cuando la policía no estaba presente en las calles.
Wagdi estaba ya jubilado cuando el presidente Hosni Mubarak lo nombró para el cargo. El nuevo ministro fue director de la autoridad de supervisión penitenciaria y no tuvo una buena relación con Al Adli durante su gestión.
Los casos de violencia policial causaron gran indignación en Egipto en los últimos tiempos. Muchos creen que la muerte de Jalid Said el año pasado, un joven de Alejandría de 28 años, es uno de los motivos del descontento popular que condujo a las actuales protestas.
Said fue asesinado a golpes en la entrada de una casa por dos policías después de que el joven los viera en comportamientos corruptos en la calle.
El Papa ruega por la paz
Por otra parte, el papa Benedicto XVI aludió ayer a la situación en Egipto en el rezo dominical del Angelus y pidió una solución «pacífica» para la actual crisis en el país norteafricano.
«Sigo con atención la frágil situación en la querida nación de Egipto. Pido a Dios que ese país, bendecido por la Sagrada Familia, vuelva a encontrar la tranquilidad y la coexistencia pacífica», dijo el Pontífice.
Las relaciones entre el Vaticano y Egipto fueron difíciles en las últimas semanas tras el atentado que dejó 23 muertos en una iglesia copta en la ciudad egipcia de Alejandría en la noche de Año Nuevo.