California dice adiós a Schwarzenegger
03 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.Seguramente a Arnold Schwarzenegger no le habría gustado un final así en sus aventuras cinematográficas. Cuando hoy deje su cargo como gobernador de California no lo hará como un héroe de acción: muchos ciudadanos y medios lo acusan de que sus músculos impresionan más que los resultados de sus siete años de mandato.
El republicano deja a su sucesor, Jerry Brown, una difícil herencia. Un estado en emergencia financiera, con un déficit presupuestario de más de 20.000 millones de dólares. El doble de lo que Schwarzenegger había heredado en su día de su impopular predecesor, Gray Davis.
El político de origen austríaco había prometido todo. Empezando por sanear las arcas, relanzar la economía y crear puestos de trabajo. «Aquí está mi plan», exclamaba. «Analizaremos todo, miraremos en todos los libros de cuentas y después acabaremos con este alocado gasto sin dinero. Si quieren un cambio en este estado, síganme». Y los votantes lo siguieron. «Pero hoy, muchas promesas solo son un lejano eco», resumió el Mercury News .
Los sondeos de opinión hablan por sí mismos: Schwarzenegger deja su cargo con una aprobación tan alta como a principios del 2004, y tan mala como la del demócrata Davis. Este había sido acusado de poner al borde de la ruina el estado más poblado del país, con casi 40 millones de habitantes. Y eso mismo es lo que hoy dicen muchos sobre Schwarzenegger.
Si hay un consuelo para su sucesor, Brown, es que es casi imposible que California vaya peor. El estado sufre un obsoleto sistema fiscal por el que se le escapa una buena suma de dinero. Y la recesión le afectó especialmente, pues es donde hubo más subastas forzosas tras la caída del mercado inmobiliario y donde la tasa de paro, un 12%, es la más elevada del país.
¿Qué hará Schwarzenegger? A sus 63 años tiene todas las opciones abiertas, entre ellas la de regresar al cine.