El incendio forestal cercano a la ciudad de Haifa, en Israel, el peor en la historia del país, fue controlado ayer por los bomberos. Desde la tarde ya no hay grandes áreas en llamas y los bomberos se concentran ahora solo en focos menores. Los efectivos, sin embargo, tardarán varios días en extinguir por completo el fuego.
Los bosques en el monte Carmelo, al sur de Haifa, ardieron durante más de 72 horas. El fuego costó la vida a 41 personas y devastó 50 kilómetros cuadrados de superficie. Unos cinco millones de árboles, una cuarta parte de la naturaleza en el monte Carmelo, resultaron destruidos y 17.000 personas tuvieron que dejar sus viviendas.
El gobierno israelí anunció ayer una ayuda rápida para las comunidades afectadas. Las autoridades pondrán también en marcha un programa para la reforestación del parque nacional.