Abás exige una reunión del Consejo de Seguridad
12 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El hotel Plaza de Nueva York fue ayer el escenario del encuentro entre la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un esfuerzo más de Washington por volver a desbloquear las conversaciones de paz. «Vamos a encontrar un camino para avanzar», dijo Clinton al inicio de la reunión. Pero no parece que la presión de la ministra de Exteriores de Barack Obama haya servido de mucho.
Y es que el anuncio de Tel Aviv de esta misma semana sobre la construcción de 1.300 nuevas viviendas en Jerusalén este supone, al menos de momento, un muro para que los contactos entre palestinos e israelíes vuelvan a tener lugar tras el inicio de las conversaciones el pasado septiembre. Ese anuncio, duramente criticado por Obama , también fue censurado por Clinton, para quien la decisión es contraproducente para la búsqueda de la paz. Además, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, ha pedido una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para que trate este asunto una vez más.
Las palabras de Netanyahu, antes de su reunión con Clinton, no permiten adivinar cuál será el camino por el que podrían retomarse las conversaciones. El primer ministro israelí aseguró que le parece exagerada la reacción internacional al anuncio de las nuevas construcciones en Jerusalén este y que no ve «conexión entre las construcciones y las conversaciones de paz».
A pesar de las palabras de Netanyahu, los palestinos han dejado claro que no retomarán las reuniones para negociar la paz mientras Israel no declare una moratoria sobre nuevas edificaciones en territorio palestino.
Justo antes del comienzo de su reunión con Clinton, Netanyahu dijo que la secretaria de Estado y él habían mantenido conversaciones telefónicas muy intensas en las últimas semanas. «Hemos estado hablando -aseguró- sobre cómo continuar el proceso para obtener un acuerdo histórico que nos garantice la paz y la seguridad». Y añadió Netanyahu que están tratando de «incorporar a las conversaciones a muchos otros países árabes».
Por el momento, no hay indicios de que esas conversaciones, con más o menos países participantes, vayan a retomarse.