El Gobierno israelí rechaza prorrogar la moratoria a la construcción de asentamientos.
27 sep 2010 . Actualizado a las 00:08 h.Por lo que a los colonos judíos respecta, la congelación parcial y limitada impuesta en 2009 a la expansión de sus asentamientos en Cisjordania ha terminado. La tierra recién removida bajo la pala de una excavadora recibía ayer como un desafío y como símbolo de fuerza al millar y medio de hebreos que se concentró en Revava -en el corazón de la Samaria que creen su hogar legado por Dios- para celebrar entre centenares de banderas de Israel «el fin de diez meses de injusticia».
Ésas eran las palabras del diputado del gobernante Likud Danny Dannon, una de las voces que más se han opuesto a una extensión de la moratoria, y que ayer se unía a la fiesta, a pesar del llamamiento a la «moderación y la responsabilidad» que Benyamin Netanyahu le hizo personalmente y también a todos sus ministros, a los colonos y a las organizaciones de derechas. No hay más congelación de momento -la moratoria expiró a medianoche sin anuncio de prórroga- y el mensaje oficial es que no merecen la pena provocaciones que inflamen la fricción, que al fin y al cabo sólo incrementarían la presión estadounidense.
En Revava no hicieron demasiado caso. Tampoco en otro asentamiento situado pocos kilómetros al oeste, Kyriat Netafim, donde la alegría de los colonos estalló en aplausos cuando se puso la primera piedra de una nueva guardería. «La congelación nació en pecado -declaraba el jefe del Consejo de los colonos de Shomrom, que reúne 34 asentamientos-, porque se trata de una decisión racista que solo prohíbe a los judíos construir sus casas en su país». Y, según la organización Peace Now, 2.066 de esas viviendas tienen todos los permisos en regla para empezar a ser erigidas de inmediato.
Mediación estadounidense
La realidad de los hechos consumados tomaba la delantera una vez más a las palabras y los acuerdos que no llegan. La mediación norteamericana continuaba anoche contrarreloj sus esfuerzos por intentar arrancar a Netanyahu un compromiso digerible para los palestinos, aunque ya parece desterrada la posibilidad de que el presidente Mahmud Abas, cumpla su amenaza de abandonar la negociación vista la reanudación de las obras judías en Cisjordania. Barack Obama se lo dejó muy claro a ambos en privado antes de iniciar el proceso: «Os lo pido: no os metáis conmigo hasta noviembre», es una de las frases más citadas estos días en la prensa israelí para recordar que las partes no tienen margen de maniobra, al menos hasta que el presidente de Estados Unidos atraviese las cruciales elecciones legislativas que le esperan.
Para Netanyahu, ampliar la congelación supondría faltar a su palabra de que sólo fue una medida «puntual» sin segundas partes, lo que acarrearía la consiguiente pérdida de liderazgo, el tambaleo de su coalición y las seguras acusaciones de capitulación ante EE UU. Para Abas, que hoy se entrevistará en París con Nicolas Sarkozy, el avance otra vez de las colonias, que ya es un hecho, constituye una humillación de consecuencias difíciles de prever.
Sin ir más lejos, el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) anunciaba ayer su abandono por ahora de la OLP en protesta por la «falta de claridad»de la institución negociadora palestina en el proceso.
Según el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, ayer había un «un 50%» de posibilidades de encontrar una solución, la fórmula mágica para que todos salven la cara y sigan dialogando. Se habla de que se pondrá en marcha una nueva modalidad de freno a la construcción, discreta y sin anuncios, denominada congelación burocrática, de acuerdo con la cual, los permisos de obras y proyectos se ralentizarán en las oficinas para restringir el crecimiento efectivo de las colonias.
En Revava, el director del Consejo colono de Shomrom, se desentendía de arreglos de última hora y sentenciaba: «Ahora ha llegado el momento de expandirnos». Y nada de paz por territorios.
«Los judíos somos gente de paz -añadía- pero a cambio no pueden congelarnos; eso ha sido un terrible error que hoy (por ayer) hemos corregido.
((Despiece: Abbas solicita una reunión urgente con la Liga Árabe))
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, solicitó ayer con urgencia una reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de la Liga Árabe. El objetivo del encuentro será abordar las perspectivas del proceso de paz ante el fin de la moratoria del Gobierno israelí sobre la construcción de nuevos asentamientos judíos en Cisjordania.
Abbas y otros responsables árabes analizarán las posibles respuestas si, tal como está previsto, se reanuda la edificación de colonias en los territorios ocupados. Sin embargo, en declaraciones al diario londinense 'Al Hayat' recogidas por 'The Jerusalem Post', rechazó cualquier opción de «militarizar» la intifada. «Lo hemos intentado otras veces y sólo ha provocado destrucción», señaló.