El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, alabó en Nueva Orleans la capacidad de resistencia y recuperación de esta ciudad tras los devastadores efectos de las inundaciones causadas por el huracán Katrina hace cinco años, la mayor catástrofe humanitaria de la historia reciente de EE.UU.
El mandatario, que acudió con su esposa Michelle, pronunció un discurso en la Universidad Xavier, cuyas instalaciones quedaron destruidas por las aguas y que se ha erigido en uno de los ejemplos de perseverancia en esta ciudad sureña.
Ante un auditorio repleto de estudiantes y residentes locales, Obama recordó lo ocurrido hace cinco años y especialmente el «vergonzoso y mal funcionamiento» del Gobierno de entonces (George W. Bush), que tardó días en reaccionar a la catástrofe, dejando «a un gran número de hombres, mujeres y niños solos y abandonados».
Obama aseguró: «Mi Gobierno estará junto a ustedes -y luchará junto a ustedes- hasta que el trabajo esté terminado».