Más de 220 muertos en la explosión de un camión cisterna en la República del Congo
INTERNACIONAL
Más de 220 personas murieron a última hora del viernes al explotar un camión cisterna cargado de gasolina en una población del este del Congo. Esa cifra puede aumentar, pues hay unos cien heridos graves, según las autoridades y servicios de socorro.
El elevado número de muertos se debe a que muchas personas se encontraban en una sala de cine próxima al lugar de la explosión viendo el partido del Mundial entre Holanda y Brasil. Además, varios grupos se acercaron al camión para tratar de robar el carburante derramado. La cisterna explotó y hasta el momento se han contabilizado 220 cadáveres, la mayoría de hombres, de más de sesenta niños y de unas cuarenta mujeres. Gran parte de las víctimas mortales han quedado carbonizadas y resulta casi imposible su identificación.
Este tipo de hechos no son raros en el oeste de África, sobre todo en Nigeria, tradicionalmente el mayor productor de petróleo del continente.
En un principio, las autoridades locales indicaron que entre las víctimas había varios soldados de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilidad del Congo (Monusco), aunque no se ha confirmado.
El conductor del camión resultó herido, pero salió con vida. Según la policía local, el motivo más probable del accidente fue el exceso de velocidad.
En la recuperación de los cuerpos y en el rescate de los heridos participaron cuerpos de socorro, policías y militares congoleños y fuerzas de la Monusco, que enviaron tres helicópteros para el traslado de los quemados graves al hospital de Uvira.
El combustible derramado alcanzó numerosas viviendas, construidas en su mayoría a base de tierra y paja, produciendo un incendio de grandes proporciones que no pudo ser controlado hasta ayer por la mañana.
Ante la dificultad para la identificación, las autoridades comenzaron la inhumación de los cuerpos calcinados en fosas comunes, según explicó el vicegobernador de Kivu Sur. La jefatura de Sanidad de Uvira anunció que los cuerpos identificados eran solo once.
Las inhumaciones se vieron entorpecidas por la falta de maquinaria. El Ejército empezó a cavar las fosas y la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilidad del Congo ofreció una excavadora para cuando pueda acceder a la zona.