El enviado británico en Kabul deja su cargo por sus discrepancias con la cúpula de la OTAN
INTERNACIONAL
A las pocas horas de que el primer ministro David Cameron hablara sobre el alto precio que estaba pagando el Reino Unido por su implicación en Afganistán, el Gobierno británico anunció que el polémico enviado especial en el país asiático, sir Sherard Cowper-Coles, deja temporalmente su cargo.
El motivo de su marcha, a un mes de la conferencia internacional en Kabul, no es otro que su constantes discrepancias con los mandos de la OTAN. Sir Cowper-Coles cree que la lucha armada comandada por Occidente está destinada al fracaso y aboga por entablar negociaciones con los talibanes.
La anunciada «prolongada ausencia» de Cowper-Coles no podía producirse en peor momento. Ayer moría el soldado británico 301, se han intensificado los combates en la provincia de Helmand y cada vez se cree menos que el presidente Karzai cumpla los objetivos marcados por la OTAN, todo ello cuando el número de tropas occidentales es el más alto.
Escéptico y crítico
Este veterano diplomático, destinado a países tan delicados como Israel y Arabia Saudí, se ha mostrado muy escéptico durante los últimos meses sobre los verdaderos logros de la acción militar en Afganistán, en realidad desde que en febrero del 2009 fuera nombrado enviado especial para Afganistán y Pakistán.
Desde ese momento, adoptó una línea dura al exigir el inicio de conversaciones con los talibanes en busca de la paz, lo que irritó a los mandos militares estadounidenses y a su homólogo norteamericano, Richard Holbrooke, quien calificó públicamente en más de una ocasión a Cowper-Coles como «una persona problemática».
El británico además aboga por la destitución de Karzai y la vuelta a casa de todas las tropas británicas en el menor espacio de tiempo posible.
Sus últimos comentarios públicos, calificando el conflicto afgano como «una guerra civil» y que la comunidad internacional «está apoyando al bando equivocado», han terminado por hundir su reputación. Cowper-Coles ha sido sustituido temporalmente por Karen Pierce, directora de Exteriores para el sur de Asia y Afganistán.