27 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Entre la variopinta coalición internacional de sanitarios hay un grupo de cubanos que llevan meses trabajando en Haití. Y el terremoto, claro, les tocó de lleno. «Estábamos en la casa de los cubanos y empezó a moverse todo. Tenemos experiencia en evacuaciones y nos tiramos en el suelo del patio. Cuando pasaron los cuarenta segundos, salimos a la calle y solo había humo. Cuando se empezó a disipar, vimos que alrededor de nuestra casa estaba derrumbado todo: el Parlamento, el palacio presidencial, los ministerios? todo menos nuestra casa. Dios nos miró con buena cara. Debió de pensar: estos cubanos van a ayudar a esta gente», dice Xiomara Álvarez, técnica en farmacia. Y cubana, recalca.