Un antiguo responsable de Migración cifra en 150.000 los menores que pueden llegar a la República Dominicana
27 ene 2010 . Actualizado a las 09:56 h.Diferentes organizaciones del norte de la República Dominicana calificaron ayer de alarmante y desbordante el tráfico de niños haitianos hasta la ciudad de Santiago y otras urbes vecinas, tras el terremoto que dejó 150.000 muertos en Haití. Mientras las autoridades migratorias reforzaban los puntos de chequeo militar haciéndose eco de la denuncia, el ex responsable de Migración en la zona Norte Sabás Burgos declaró que bandas que operan en Haití en cooperación con dominicanos se están aprovechando de la confusión en el vecino país para traficar con personas, particularmente con niños. Burgos aseguró que el negocio está bien estructurado y lamentó que las autoridades de Migración «estén haciendo la vista gorda». «Con el cuento de que son niños huérfanos esas bandas, que todo el mundo sabe quienes las dirigen en Haití, pueden traer entre 150.000 y 200.000 niños, y luego presionar para que se les expida actas de nacimiento, bajo el pretexto de que nacieron aquí», argumentó. Por su parte, el presidente de la Comisión de los Derechos Humanos en la zona Norte, Dionisio Jerez, dijo que el tráfico de menores haitianos hasta este país, particularmente a Santiago y otras provincias, ha aumentado de forma «alarmante» después del terremoto, aunque reconoció que esas redes operan desde hace tiempo en los dos países. El activista aseguró que nadie puede negar que en Haití existe una red de delincuentes que se dedica a robar y reclutar niños para el tráfico a otros países, principalmente a República Dominicana. También el portavoz de la Federación de Sindicatos Unidos de Trabajadores de la Construcción en el norte del país, Domingo Rodríguez, reconoció que el tráfico de haitianos hacia la República Dominicana ha aumentado tras el terremoto. Distintos sectores han denunciado la llegada en las últimas horas de autobuses con una cantidad no especificada de haitianos indocumentados, la mayoría niños y mujeres. La oficina en Santo Domingo de la UNICEF manifestó ayer sentirse «extremadamente preocupada» por la situación que atraviesan decenas de niños haitianos víctimas del terremoto que son atendidos en República Dominicana. El organismo clamó a las instancias oficiales y a oenegés para que redoblen sus esfuerzos para evitar cualquier acción que conlleve el tráfico de personas y violaciones a los derechos de estos niños y niñas.