«Haitís tenemos todos los días, pero no se ven»

INTERNACIONAL

La oenegé ya ha conseguido abastecer de agua potable a más de 20.000 personas

21 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Se confiesa «favorablemente sorprendida» por la reacción de la gente ante el terremoto, aunque cree que el riesgo de que la tragedia se olvide es alto. Ariane Arpa, directora general de Intermón Oxfam, dice que hay que reconstruir el país, pero no como estaba antes.

-¿Cuál es la prioridad de Intermón Oxfam en Haití?

-Nuestra especialidad: el agua y el saneamiento. Disponer de agua potable es una cuestión de salvar vidas y de evitar males mayores como la difusión de posibles epidemias. Eso, complementado con algo que no hacemos habitualmente: la distribución de herramientas a la población local para ayudar a mover escombros y rescatar heridos. Hemos podido enviar material para potabilización y traída de agua y vamos a empezar a instalar letrinas y a formar a la población en las reglas básicas de higiene.

-¿Cuánta gente tienen trabajando allí?

-Unas cincuenta personas. Hay que pensar que llevamos treinta años en el país, es un equipo muy consolidado en lo bueno y en lo malo. Al ser un equipo esencialmente local, también hemos sido víctimas del terremoto. Dos personas de Oxfam han fallecido y prácticamente todos tienen fallecidos o heridos graves entre sus familiares. Pero es importante decir que, a pesar de sus lutos personales, se han volcado inmediatamente para luchar por los demás. Desde el domingo ya estamos atendiendo con agua potable a más de 20.000 personas.

-Lamentablemente, Haití no será la última tragedia...

-El problema es que Haitís tenemos todos los días, pero no se ven; goteos de personas que mueren de hambre; que mueren de enfermedades que serían perfectamente curables con una sanidad y una educación adecuadas; personas que son víctimas de conflictos de los que ya nadie habla; personas que, por el cambio climático, tienen que desplazarse... Estos son los Haitís con los que trabajamos cada día. Haití es una tragedia tremenda, pero seguramente tendremos recursos para hacer un trabajo de calidad. En todas estas emergencias invisibles, además, tenemos que luchar para recordárselas a la sociedad y arañar por donde podemos.