Los objetivos previos y los imprevistos

La Voz

INTERNACIONAL

02 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

España se ha propuesto un catálogo de temas a los que pretende dotar de especial protagonismo durante su presidencia, que será la primera que actuará en coordinación con las siguientes (Bélgica y Hungría). Además de la puesta en marcha del Tratado de Lisboa y de la lucha contra la crisis, figuran entre sus prioridades mejorar las relaciones con América Latina, el Caribe, el Magreb y Oriente Medio; relanzar la Unión para el Mediterráneo; pactar a un acuerdo de cooperación con Cuba; consolidar las relaciones con EE.?UU.; contribuir a estabilizar la situación en Afganistán y Somalia; acercar posturas sobre la proliferación nuclear con Irán y Corea del Norte; devolver protagonismo a la lucha contra la pobreza en el Tercer Mundo y situar en el primer plano el combate contra la violencia doméstica.

De la gestión de esos asuntos dependerá en gran parte que la presidencia española sea un éxito o un fracaso. Sin olvidar que las presidencias más recordadas son las que supieron dar respuestas rápidas a asuntos imprevistos: el Reino Unido, que en el 2005 gestionó in extremis la aprobación del presupuesto 2007-2013; Alemania, que en el 2007 transformó la malograda Constitución en el Tratado de Lisboa; o Francia, que en el 2008 reaccionó de inmediato para acordar en semanas un frente común contra el crac de los mercados financieros.