Los talibanes prometen devolver en ataúdes a los refuerzos aliados

S. Ahmad? / ?F. Pescador

INTERNACIONAL

El Gobierno de Afganistán, dispuesto a preparar a sus fuerzas para que la retirada tenga lugar en el 2011

03 dic 2009 . Actualizado a las 10:44 h.

El Gobierno afgano se declaró ayer satisfecho por el próximo envío de 30.000 soldados estadounidenses más, anunciado de madrugada por Barack Obama en West Point, a los que se sumarán al menos 5.000 de la OTAN para combatir a la insurgencia. Los talibanes reaccionaron con un desafío: esos refuerzos no harán sino aumentar el número de muertos entre los aliados. «Obama verá desfilar muchos ataúdes de soldados», auguró el portavoz Qari Yusuf Ahmadi, estimando además que «se verán obligados a una retirada vergonzosa».

El general Stanley McChrystal, comandante de las fuerzas extranjeras en Afganistán, piensa justo lo contrario. «El nuevo análisis de la situación del presidente me ha dado una misión clara y los recursos para cumplirla», declaró el general. Y eso que serán 10.000 menos de los que había pedido.

La Alianza Atlántica afirmó ayer que la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) en Afganistán tiene asegurado un refuerzo de al menos 5.000 hombres y «probablemente algunos miles más», declaró en Bruselas su secretario general, Anders Fogh Rasmussen, pero sin precisar su origen.

Varios aliados han anunciado ya en las últimas semanas el envío de más tropas, como el Reino Unido (500 militares), Polonia (600) o Eslovaquia (250), igual que países no miembros de la OTAN pero sí presentes en la operación (como Georgia, con unos mil militares).

Otros países esperarán a hacer sus anuncios a la conferencia internacional sobre Afganistán que tendrá lugar el 28 de enero en Londres. Alemania (de la que la OTAN espera una contribución sustancial), Italia y Francia figuran en este grupo.

Rodríguez Zapatero se negó a confirmar ayer los informes de la prensa que hablan de una contribución de 200 soldados españoles hasta que no informe a los grupos parlamentarios. Las consultas políticas para recabar más compromisos de tropas se acelerarán hoy, con la reunión de ministros de Exteriores de la Alianza, y se espera que los países formalicen sus compromisos o sus intenciones el lunes, en una cita en el cuartel general del mando de la OTAN.

El Gobierno afgano convino en que sus fuerzas de seguridad deberán asumir de forma gradual la responsabilidad de proteger Afganistán, después de que Obama fijase julio del 2011 como fecha del inicio de la retirada. «Debemos asumir progresivamente nuestras responsabilidades para que al final los invitados extranjeros puedan regresar a casa», dijo el ministro de Exteriores, Rangeen Dadfar Spanta.

Mayor cautela generó el discurso de Obama en Pakistán, que teme una mayor afluencia de talibanes a su territorio como consecuencia de un incremento del esfuerzo en Afganistán.

Obama acompañó el anuncio del refuerzo con una advertencia al presidente Hamid Karzai. «La época del cheque en blanco se acabó», le espetó.