Sarkozy defiende a su hijo

Esperanza Suárez

INTERNACIONAL

El presidente acusa a la prensa de «echar al foso de los leones a una persona, sin fundamento», mientras el Gobierno alaba en público el talento del joven de 23 años

14 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Las acusaciones de nepotismo se multiplican mientras los franceses se preguntan qué méritos ha hecho Jean Sarkozy para conseguir a sus 23 años la presidencia del organismo público que dirige La Défense, uno de los más importantes distritos de negocios de Europa. Su padre, el presidente, señaló ayer a los periodistas como culpables de la polémica. «Echar al foso de los leones a una persona, sin fundamento, de forma excesiva, es algo que nunca está bien», aseguró Nicolas Sarkozy. Solo unos minutos antes presentaba la reforma de la enseñanza media como el final de los privilegios de familia porque «desde ahora, lo que cuenta en Francia para triunfar no es ya ser bien nacido, sino haber trabajado duro y demostrarlo con los estudios».

El problema es que su hijo aún está en segundo de Derecho. Incluso en el seno de su partido, la UMP, los hay que encuentran difícil justificación a esta irresistible ascensión del segundo vástago del presidente. Ayer, la reunión del grupo parlamentario acabó precipitadamente después de que un diputado ironizara sin nombrarlo sobre su falta de experiencia y «la escasez de recursos humanos» en el departamento del Alto Sena, el más rico del país, que Jean Sarkozy aspira a gobernar tras las elecciones regionales del 2011.

«Soy consciente de que el hecho de apellidarme Sarkozy hace las cosas más difíciles», se defendió el joven político, que no pide «ningún derecho suplementario». La izquierda denuncia en cambio que el palacio del Elíseo empezó a mediados de julio las maniobras para colocarlo al frente de un organismo que el año pasado movió mil millones de euros.

Fue entonces cuando un decreto firmado por el jefe del Estado nombró vocal del consejo económico y social al miembro del consejo de administración que le ha dejado el sillón a su hijo, paso previo para poder optar a la presidencia.

Perlas para el joven

La derecha derrocha perlas cultivadas para defender al joven Sarkozy: «Con 23 años tiene quizá aún más talento que su padre a su edad», «es el hijo de un genio político, no es sorprendente que sea precoz», «es un chico brillante, mucho más maduro de lo que indica su edad», «es formidable que alguien joven y comprometido pueda tener las ganas y la ambición de dirigir una empresa pública de esta naturaleza»?

Los pesos pesados del Gobierno han encontrado la excusa en el sufragio universal. Puesto que Jean Sarkozy consiguió en las urnas su cargo de parlamentario regional, tiene todo el derecho a presentarse como candidato a la presidencia del ente público que gestiona La Défense, que se dispone además a emprender una ampliación.

Amparándose en el anonimato, un miembro del Ejecutivo reconocía su indignación al diario Le Monde : «Es nepotismo, pero eso siempre ha existido en la República».

Los incondicionales del presidente comparan el caso del joven Jean al de la secretaria general socialista, Martine Aubry, hija de Jacques Delors, con cuatro títulos universitarios, o al de Jean-Christophe Mitterrand, que acabó coleccionando procesamientos.

En Internet, la página que pide que renuncie a sus aspiraciones está colapsada y ha recogido desde el viernes casi 50.000 firmas. Todavía no se ha convertido en un fenómeno de la Red, como ocurrió con las salidas de tono más sonadas de su padre, pero el chico que consiguió hace unos años que el ministro del Interior recurriera a la tecnología del ADN para encontrar a los ladrones de su moto está en ello. Anoche empezó a circular una convocatoria de manifestación para el sábado, en un intento de contestar su irresistible ascensión.