Gordon Brown tendrá que devolver 13.500 euros a Hacienda por gastos indebidos

Íñigo Gurruchaga

INTERNACIONAL

Los cargó por limpieza de su vivienda en Londres y el mantenimiento del jardín de su casa de Escocia.

13 oct 2009 . Actualizado a las 02:58 h.

El primer ministro británico, Gordon Brown, tiene que devolver a la Hacienda de su país unos 13.500 euros por gastos que cargó por limpieza de su vivienda en Londres y el mantenimiento del jardín de su casa de Escocia, de acuerdo con la decisión del comisionado sobre ética parlamentaria, que ha investigado los polémicos gastos de los diputados desvelados el pasado verano.

La ex ministra de Interior laborista, Jacqui Smith, pidió ayer disculpas al Parlamento, después de que el comisionado, sir Thomas Legg, sancionara que cometió un error al declarar como residencia principal la casa de su hermana en Londres, en donde la ministra pernoctaba con frecuencia. La ex ministra tendrá que devolver parte del dinero ingresado por ese concepto.

Decisiones preliminares

La investigación de Legg concluirá el próximo mes de diciembre, pero ayer se conocieron algunas de las decisiones preliminares. Entre ellas destaca que el líder liberal, Nick Clegg, tendrá que devolver también gastos excesivos que presentó en concepto de jardinería. Y el conservador David Cameron, jefe de la oposición y líder de la alternativa a Gordon Brown, tiene que ofrecer al comisionado explicaciones adicionales en relación con unos gastos derivados de un préstamo hipotecario.

La primeras conclusiones de Legg han causado malestar entre los diputados británicos porque modifican a posteriori las reglas por las que se autorizaba el cargo de gastos. En el caso de Smith, por ejemplo, los funcionarios que supervisaban los gastos autorizaron por escrito su decisión de declarar la casa de su hermana como vivienda principal.

Escándalo

El ministro de Industria, Lord Mandelson, afirmó ayer que el malestar de los diputados con las primeras conclusiones de Legg está justificado, pero que tienen que entender el impacto negativo que el escándalo ha tenido en la opinión pública británica. Lo de ayer es el principio de una nueva saga, que, tras la revelación de los gastos en la Prensa, antes del verano, algunos diputados temen que llevará al fin de sus carreras políticas.