La consternación se adueñó de los principales implicados en la guerra de Afganistán a medida que fueron conociendo las dimensiones de la noticia. Así, la Casa Blanca se manifestó «muy preocupada» y anunció una investigación, dijo el portavoz Robert Gibbs. También el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, prometió que la Alianza investigará para depurar eventuales responsabilidades. El danés consideró un error la matanza, mientras que el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, calificaba de «drama lamentable» lo ocurrido.
Pero la conmoción se produjo sobre todo en Alemania por tratarse de la acción con mayor número de víctimas en la que está involucrado el ejército de este país en mucho tiempo. Un portavoz de Defensa explicó que el Equipo de Reconstrucción Alemán (PRT) en Kunduz solicitó la operación. La ISAF informó de que «un comandante local de la ISAF autorizó el ataque». El comando de la ISAF en Kunduz está en manos del Ejército alemán.
Reconocida prudencia
El comandante alemán que solicitó el ataque es un «oficial de reconocida prudencia, de quien lo menos que puede decirse es que es un aventurero», señaló el portavoz del Ministerio de Defensa. Sus funciones representan el mayor desafío en las operaciones del Ejército. «Las fuerzas desplegadas [en Afganistán] están inmejorablemente instruidas respecto de lo que pueden y lo que no deben hacer», agregó.
El Ejército alemán cuenta en Afganistán con aviones de reconocimiento, pero no con naves aptas para ataques aéreos. Cuando la ISAF solicita ataques aéreos, los toman a su cargo naciones como Estados Unidos o el Reino Unido. El portavoz no dio información sobre cuál de los países de la OTAN estuvo a cargo de la acción, sobre qué armas se usaron ni sobre si hubo reconocimiento previo.
El Ejército alemán sigue considerando que la acción tuvo como saldo «más de 50 rebeldes muertos». «Posiblemente no hubo ninguna persona que no estuviera implicada» en las fuerzas talibanes, sostuvo. También le resultará difícil mantener que en Afganistán no se libra una guerra.