El líder opositor atribuye la destitución a conflictos en la cúpula del poder

Efe

INTERNACIONAL

El candidato del opositor Partido Nacional hondureño, Porfirio Lobo, ha afirmado que «no hay inocentes» en el derrocamiento de Manuel Zelaya, que fue, en su opinión, consecuencia directa de los conflictos internos en la cúpula de poder.

En una entrevista concedida al diario alemán Frankfurter Zeitung , Lobo asegura que el propio Manuel Zelaya fue «quien más contribuyó» al clima de «permanente confrontación» en el seno del gobernante Partido Liberal, al que también pertenece Roberto Micheletti.

Asimismo, califica como atípico el derrocamiento a través de la «violencia militar» que, a su juicio, ha tenido como consecuencia un incremento de la pobreza y el desempleo en Honduras.

Por ese motivo, insistió en pedir a la comunidad internacional que no castigue a la población con la retirada de la cooperación destinada a programas sociales en represalia por los conflictos políticos. «Se pueden imponer sanciones contra un Gobierno y condenar su actuación, pero suspender las ayudas que benefician a la gente más sencilla no tiene ningún sentido», apunta.

Lobo añade que la crisis institucional en Honduras no la han provocado los más desfavorecidos, «sino el Gobierno» del país.