La unidad del régimen comienza a resquebrajarse

La Voz

INTERNACIONAL

Frente a las protestas, la aparente unidad del régimen empieza a resquebrajarse. La Asamblea de Expertos, órgano de poder encargado de elegir al líder supremo de la revolución en Irán, evitó ayer pronunciarse sobre la polémica reelección del presidente Mahmud Ahmadineyad. En un escueto comunicado, se limita a «felicitar al pueblo iraní» por la alta participación en los comicios (85% del electorado)

Integrada por 86 clérigos, que también tienen potestad para pedir la dimisión del líder supremo, la Asamblea está dirigida por el ex presidente reformista Alí Akbar Hashemi Rafsanyani, que apoya al líder de la oposición, Mir Huseín Musavi.

La mayoría de los grandes ayatolá iraníes tampoco han respaldado la victoria de Ahmadineyad, que aún debe ser validada por el Consejo de Guardianes

El gran ayatolá Abdelkarim Musavi Ardabili había pedido el miércoles a los «responsables concernidos» que trataran las denuncias de los candidatos «de manera parcial» y que entregaran «un veredicto convincente». El ayatolá era el cuarto responsable religioso de ese rango, el más alto en la jerarquía del clérigo chií iraní, en lanzar este tipo de llamamiento desde el sábado.

Peleas en el Parlamento

La prensa también informó de «peleas verbales y ataques físicos» entre diputados conservadores el miércoles, durante una sesión a puerta cerrada.

Ahmadineyad acusó en televisión a Rafsanyani y a su familia de corrupción y aseguró que el ex presidente había urdido un complot con quien fue su sucesor, el reformista Mohamad Jatamí, y Mir Huseín Musavi para derrocar su Gobierno.