Estados Unidos tiene un nuevo héroe: Richard Phillips, el capitán tomado como rehén por los piratas frente a las costas de Somalia. Parientes, colegas y la prensa norteamericana elogiaron al marino porque al parecer se ofreció voluntariamente como rehén para salvar a los demás que estaban bajo su mando y porque el viernes intentó escapar. «Está preocupado por su tripulación, por su barco», dijo su hermana, Lea Coggio. «Richard es así», agregó, en declaraciones al canal CBS.
Según el Daily News , el capitán, que pasó su tercer día consecutivo en una pequeña embarcación junto a cuatro piratas, representa «la más alta tradición del heroísmo en alta mar». Los piratas intentan obtener un rescate y un salvoconducto hacia la costa, pero con el destructor USS Bainbridge observando de cerca la situación, sus opciones se van reduciendo.
Mientras tanto, el buque mercante de Phillips, el Maersk Alabama , llegaba al puerto de Mombasa tras ser abandonado por los piratas y abordado por la Marina norteamericana.
Está atado
Durante la noche, Philipps, de 53 años, trató de escapar del barco donde está apresado y nadar hasta un barco norteamericano, pero fue capturado nuevamente por los rehenes, según la televisión norteamericana. Al parecer, ahora lo tienen atado.
Las fotos de Phillips publicadas en la prensa lo muestran como un hombre de apariencia afable. Parientes y amigos de su estado natal de Vermont dicen que es tranquilo, trabajador y que cuando no está navegando, le gusta arreglar cosas en la casa.
«Es un hombre de familia», dice Laura Wells, propietaria de una tienda en la ciudad donde está domiciliado el capitán. «Uno lo ve trabajar en su jardín, con su familia. Estamos rezando», dijo a la CNN.
Quienes lo conocen dicen, sin embargo, que su apariencia modesta oculta un carácter fuerte. John White, un tripulante del Maersk Alabama , dijo a CBS que durante el abordaje Philipps «se mantuvo firme mientras todos buscaban esconderse».