Al menos 33 personas murieron ayer en Irak y otras 46 resultaron heridas en un atentado suicida registrado en una reunión sobre la reconciliación en la localidad de Abu Ghraib, en la que participaban jefes tribales y responsables militares iraquíes. El atentado fue perpetrado por una persona que llevaba un cinturón con explosivos y que lo hizo detonar al final de la reunión, cuando los participantes visitaban un mercado en la citada localidad, próxima a Bagdad. El atentado suicida, el más grave de las últimas semanas, tuvo lugar en un área próxima a Bagdad controlada mayoritariamente por suníes. En concreto, la explosión se registró enfrente del edificio de la alcaldía de Abu Ghraib. Muchos de los afectados por la deflagración eran policías y soldados del Ejército. Entre las víctimas hay varios niños de una escuela cercana, así como miembros de la brigada Muthanna, que pertenece al Ministerio del Interior, y de las fuerzas de seguridad, entre ellos el comandante de un batallón del Ejército. También perdieron la vida varios guardaespaldas del director general del Ministerio del Interior para Asuntos Tribales, Marid Abdul Hasán al Hasún, quien resultó ileso. El canal de televisión Al Bagdadiya informó de la muerte de uno de sus cámaras y de un reportero. Según fuentes hospitalarias, entre los heridos graves se encuentra también un periodista del canal estatal Al Irakiya. La explosión de ayer tuvo lugar dos días después de otro atentado suicida registrado el domingo en una academia de la policía de Bagdad que causó la muerte de 29 personas. El número de víctimas del ataque de ayer es el más alto desde la explosión registrada el 13 de febrero, dirigida contra un grupo de peregrinos en Musayi y que sesgó las vidas de 35 iraquíes. Llamada a la reconciliación El pasado fin de semana, el primer ministro, Nuri al Maliki, se reunió con líderes tribales de todo el país para insistir en la necesidad de que haya una reconciliación nacional que incluya, entre otros, a los partidarios del antiguo régimen de Sadam Huseín. Ayer, el partido Baaz, dirigido en la clandestinidad por el ex número dos del régimen de Sadam, Ezzat al Duri, rechazó la propuesta de reconciliación de los «colaboracionistas», y acusó al Gobierno de estar integrado por «traidores y espías». Además del atentado perpetrado ayer en Abu Ghraib, se registró otro ataque suicida en Hamdania, en la provincia norteña Nínive, que causó 3 muertos y 7 heridos. Esta acción violenta se produjo cuando un desconocido lanzó su vehículo cargado con explosivos contra una patrulla policial. Entretanto, en la ciudad de Mosul se produjeron varios ataques contra la minoría cristiana. Un médico perdió la vida al estallar un coche bomba que iba dirigido contra el hijo de una política cristiana local. La explosión de otro coche bomba en un barrio cristiano cerca de una patrulla policial dejó heridas a otras seis personas.