El Ejército de Sri Lanka arroja bombas de racimo sobre un hospital en poder de tamiles
INTERNACIONAL
Al menos 52 civiles han muerto en combates en el nordeste de Sri Lanka, informó ayer un portavoz de la ONU en la isla, que denunció además que el último hospital que existe en la zona bajo control de la guerrilla ha sido atacado con bombas de racimo.
El bombardeo tuvo como blanco el hospital de Puthukudiyirippu, una de las últimas zonas en poder de los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE), que ha sido atacado en varias ocasiones desde el domingo. Según datos de la Cruz Roja, doce civiles habían muerto en el hospital hasta el lunes víctimas de distintos ataques con proyectiles, que hasta el momento han dañado las cocinas, la iglesia y la sala de operaciones. El Ejército ha arrebatado a la guerrilla el grueso de su territorio y sus bastiones más significados y la ha rodeado en un área selvática de 200 kilómetros cuadrados, donde están teniendo lugar crudos combates.