«Tengo billete para volver el día 22 y espero que no haya problemas para poder regresar en esa fecha»

M.?G. Reigosa

INTERNACIONAL

03 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

José María Pazos, Pulpis , que se define a sí mismo como un compostelano nacido en Lugo, cambió el banquillo del Lobelle de Santiago por el de la selección tailandesa de fútbol sala. Desde principios de año vive en Bangkok y después de lograr el subcampeonato de Asia y de clasificar al combinado amarillo por vez primera en su historia para la fase final de un Mundial, amplió su contrato hasta junio del 2010.

Pulpis vive a pie de obra todos los avatares que están sacudiendo Bangkok, pero con el distanciamiento de quien se encuentra de paso, como si fuese un observador. Y desde esa atalaya concluye que «todo lo que está pasando tiene algo de grotesco».

«Bangkok es una ciudad de más de diez millones de habitantes -explica- y, salvo en los aeropuertos y el entorno de la sede del Gobierno, la vida es absolutamente normal. Cada día la cruzo en coche para ir a entrenar, y nadie diría que pasa nada».

Pulpis intenta sintetizar en pocas palabras lo que está sucediendo: «Hace ya algún tiempo que el Gobierno abandonó Bangkok. Es como si en España los opositores tomasen la Moncloa y el presidente tuviese que irse a otra ciudad. Y ahora el Constitucional acaba de disolver ese Gobierno. Dicen que algunos opositores no están dispuestos a moverse hasta saber quién se va a hacer con el control, pero no lo creo. Lo más grave ha sido el bloqueo de los aeropuertos. Los militares, poco afines al Gobierno ahora disuelto, no querían entrar. Y la policía, que era más favorable, tampoco. No hay que olvidar que este es un país monárquico, y el rey tampoco se ha pronunciado todavía. Parece que las relaciones entre el Gobierno y la monarquía tampoco era muy buenas. De todas formas, la gente está bastante al margen de todas «estas cosas».

Pulpis se muestra convencido de que el conflicto tiende a diluirse: «Tengo billete para volver el día 22 y espero que no haya problemas para poder regresar en esa fecha».

Advierte José María Pazos de que lo peor para Tailandia es el golpe al turismo. «Diciembre aquí es temporada alta y todo esto va a pasar factura a la principal fuente de ingresos. Ahora mismo, el turismo está bloqueado», afirma.