El jefe del Ejército de Tailandia, general Anupong Paochinda, llamó ayer al Gobierno a disolver el Parlamento y a convocar elecciones para resolver la crisis política causada por las protestas que han culminado con la toma, por manifestantes, del aeropuerto internacional de Bangkok.
«Esto no es una asonada. El Gobierno continúa teniendo total autoridad. Estos puntos son la vía para solventar el problema que ha sumido al país en una profunda crisis», manifestó Paochinda, quien también pidió a los organizadores de las protestas poner fin a la movilización.
A su regreso a Tailandia desde Perú, el primer ministro Somchai Wongsawat rechazó ayer la solución política del jefe del Ejército, por lo que no dimitirá. «Fui elegido en una democracia bajo la monarquía constitucional», apuntó.
En un mensaje a la nación retransmitido por todos los medios de comunicación, Wongsawat anunció que había ordenado a los responsables de las fuerzas de seguridad detener a los responsables de las protestas y restablecer el orden.
A los líderes y seguidores de la Alianza del Pueblo para la Democracia, que exige su dimisión con protestas desde mayo, les pidió que cesen sus movilizaciones y desalojen la sede del Gobierno y el aeropuerto internacional de Suvarnabhumi, el principal del país, que ocupan desde el 26 de agosto y la madrugada del martes, respectivamente.
En vez de quedarse en Bangkok, el primer ministro viajó a Chiang Mai, al norte del país y plaza fuerte de su formación, el Partido del Poder del Pueblo.
Wongsawat tiene previsto regresar a Bangkok para ser recibido en audiencia por el rey Bhumibol Adulyadej, quien en la crisis de 1992 intervino para acabar con los enfrentamientos entre el Gobierno y los manifestantes liderados por el ex gobernador de Bangkok Chamlong Srimuang, ahora uno de los cabecillas de la Alianza.
Dimisión incondicional
Los líderes de las protestas reiteraron que cualquier solución pasa por la dimisión incondicional del primer ministro.
El aeropuerto internacional de Suvarnabhumi, en Bangkok, suspendió los vuelos, después de que miles de seguidores de la Alianza, provistos de palos y barras de metal, tomaran la terminal y entraran en la torre de control. Al menos 10.000 turistas se vieron afectados por la cancelación de los vuelos y cerca de 4.000 fueron evacuados de la zonade vuelos internacionales.
Doce personas resultaron heridas en varias explosiones de granadas arrojadas contra manifestantes cerca de las terminales de Suvarnabhumii y del viejo aeropuerto de Don Muang, unos 30 kilómetros al norte de Bangkok.
En estos momentos, en Tailandia hay menos de un centenar de turistas españoles.
«Tenía que coger la madrugada del jueves el avión de China Airways para España, pero la compañía me informó de que han aplazado mi vuelo hasta el 7 de diciembre», dijo el artista español Paco Montañés, quien se encuentra en Bangkok.
Recomendación a turistas
Ayer por la mañana, un avión de la compañía Thai Airways con cerca de un centenar de españoles, y que debía aterrizar en Suvarnabhumi, fue desviado al viejo aeródromo, según fuentes de la Embajada de España.
Los pasajeros tuvieron que pasar horas sin bajar del avión por problemas con el proceso de inmigración.
«Nuestra recomendación es que los turistas que tengan planeado viajar a Bangkok en los próximos días retrasen sus vuelos hasta que la situación se normalice», dijo el embajador español Juan Manuel López Nadal.