Están de acuerdo en patrocinar una propuesta para salvaguardar los ahorros de las familias
01 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El fallido plan de rescate financiero del presidente George W. Bush parece haberse convertido estos días en la mejor arma electoral para Barack Obama y John McCain, después de que ambos decidieran utilizar el paquete de medidas económicas para desprestigiar a su rival. Erigido como el nuevo caballo de Troya desde que el líder republicano suspendió su campaña para centrarse en la resolución de la crisis, el rechazo por parte del Congreso al plan de Bush encendió ayer un poco más la campaña electoral después de que ambos políticos decidieran acusarse mutuamente del fracaso del plan.
El nuevo cruce de acusaciones comenzó horas después del descarrilamiento del plan -la noche del lunes- y de que ambos candidatos decidieran sacar al aire sendos anuncios electorales para culpar a su rival. Así, Obama aprovechó el lanzamiento de un nuevo vídeo promocional para acusar a su rival «de querer continuar en el futuro con las mismas políticas económicas que nos han llevado a esta situación».
Por contra, McCain decidió cargar las tintas contra el partido del líder afroamericano al asegurar que el resultado de la votación era consecuencia «del empeño puesto por Obama y los demócratas en alcanzar una resolución conjunta» lo que, a su entender, llevó a muchos congresistas de la oposición a votar en contra del plan de salvamento del sistema financiero.
Rechazado por la mayoría
Los candidatos están empeñados en no quedarse solos en la defensa del plan, que en estos momentos rechazan al menos el 45% de los estadounidenses. Douglas Holtz-Heakin, asesor del republicano, acusó a Barack Obama de «haber sobrepuesto una vez más la política al interés de los ciudadanos». Para sus contrincantes, en cambio, la dramática reacción del veterano de Vietnam solo ha servido para «distraer en un proceso que hasta entonces funcionaba», en palabras del representante demócrata, Gregory Miks.
Pese a las rencillas, tanto Obama como McCain urgieron al Congreso a aprobar cuanto antes el plan. «Habrá tiempo para castigar a aquellos que encendieron este fuego, pero ahora es el momento de unirnos para apagar el fuego», dijo Obama.
Soluciones
Así, sus equipos de campaña se esforzaron ayer en proponer medidas que pongan solución a la crisis. Una solución que, si bien admiten no debería pasar por la reescritura completa de la ley, si podría incluir algunos cambios que ayudaran a atraer el apoyo de ambos partidos.
Ambos estuvieron de acuerdo en la inclusión de una propuesta dirigida a proteger los ahorros de las familias y las pequeñas empresas: garantizar todos los depósito de menos de 250.000 dólares. El límite actual se encuentra en los 100.000 dólares.
Mientras McCain mostró la urgencia de que el Tesoro Público tome medidas «creativas que ayuden a estabilizar el inestable panorama actual de la bolsa», Obama prefirió centrar sus esfuerzos en la reapertura de la mesa de negociaciones, «donde demócratas y republicanos deben volver cuanto antes para ayudar al pueblo americano».
Y, según fuentes cercanas al Partido Demócrata, entre las opciones contempladas por Obama se encuentra tanto la repetición de la votación en el Congreso en esta semana como la inclusión de cambios menores en el plan o el inicio de una nueva negociación, si bien esta alternativa es la menos deseada.