Conmoción y preguntas en Damasco

Natalia Sancha

INTERNACIONAL

Tanto las autoridades como los ciudadanos sospechan que los autores del peor atentado sufrido por Siria en los últimos 30 años son extranjeros

29 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El coche bomba con 200 kilos de explosivos que mató el sábado a 17 personas en Damasco dejó el caos, la conmoción y numerosos interrogantes detrás de sí. La detonación, al lado de un instituto que afortunadamente estaba cerrado, sacudió la primera fila de casas en Jaramana, el barrio donde se concentran gran parte de los refugiados iraquíes. Los heridos apelotonados en los hospitales son muchos más que los 14 que oficialmente reconocen las autoridades. Los edificios frente al cuartel afectado, separados por la autopista que lleva al aeropuerto, han sufrido numerosos destrozos. Ventanas, puertas y cierres metálicos se esparcen por el suelo. Al menos un centenar de coches golpeados propagaron un mar de cristales por los alrededores. Este es el tercer atentado que sufre Siria el último año y, sin duda, el de mayor envergadura en las últimas décadas.

Los rumores y acusaciones que circulan por la calle apuntan a Irán como forma de castigar el acercamiento sirio a Israel, al Líbano como venganza por considerar a Siria responsable del asesinato de Hariri, a los saudíes o a grupos iraquíes cercanos a Al Qaida. Pero, por el momento, nadie busca a los responsables entre los propios sirios.

Un policía que no ha querido ser identificado defiende dos hipótesis: «Puede que hayan sido los radicales de Trípoli [ciudad norteña de Líbano] como respuesta al refuerzo del Ejército sirio en la frontera norte con Líbano, o puede que sea producto de un grupo terrorista iraquí relacionado con Al Qaida. En cualquier caso el objetivo era el de atacar este cuartel de los servicios de seguridad, conocido como la «sección palestina» por ser uno de las más duros».