Los árabes moderados, en aprietos

Ángela Rodicio

INTERNACIONAL

George Bush ha finalizado su segunda visita en pocos meses a Israel y ya se encuentra en Arabia Saudí. Mientras los periódicos israelíes publican su fotografía pedaleando en bicicleta, los saudíes lo retratan montando un caballo pura sangre del rey Abdalá.

En Israel celebró el 60 aniversario de la proclamación del Estado. En Arabia Saudí, conmemora los 75 años de amistad con los Ibn Saud. A su actual rey le pide que produzca un millón más de barriles de petróleo para conseguir rebajar el precio de 127 dólares. En el año 2000, Bush criticó a Clinton porque no había presionado para hacer bajar los costes, por aquel entonces, 28 dólares el barril.

Ahora, el Senado norteamericano ha paralizado la venta de un arsenal de más de 10.000 millones de euros a Arabia Saudí, mientras no aumente la producción de crudo.

Los medios de comunicación de la zona echan humo. La radio militar israelí, una fuente fiable donde las haya, destaca que Bush ha prometido «actuar antes de que acabe el año contra Irán». Varios periódicos israelíes subrayan que el actual líder de la Casa Blanca es el mejor amigo de Israel en la historia de Estados Unidos.

«En vez de servir al proceso de paz, los últimos augurios de Bush para Oriente Medio son una nueva y terrible guerra para la región», se lee en el editorial de ayer de Al Quds al Arabi , diario panárabe editado en Londres. «El presidente Bush ha dicho que, a corto plazo, la zona se verá libre de Hamás y Hezbolá con operaciones militares a gran escala en la franja de Gaza, el Líbano e Irán». En An Nahar , del Líbano, se lee: «Bush ha afirmado que Israel celebrará el 120 aniversario de su fundación, sin mencionar en ningún momento la creación de un Estado palestino».

Bush se ha ido sin haberse reunido con el presidente palestino, Abu Mazen, de quien los israelíes creen que podría irse al exilio si colapsan los acuerdos para conseguir un Estado palestino. La situación del frente árabe moderado, empezando por Egipto que había conseguido una tajdía, especie de tregua para imponer la calma; de Qatar, los Emiratos Árabes Unidos o Bahréin, que mantienen relaciones precarias con Irán, es cada día más difícil.