El prooccidental Saakashvili se juega hoy su permanencia al frente de Georgia

Rafael M. Mañueco

INTERNACIONAL

Los georgianos acuden hoy a las urnas para elegir presidente, decidir sobre la adhesión del país a la OTAN y determinar la fecha de los próximos comicios legislativos. La convocatoria es crucial para el futuro político del prooccidental Mijaíl Saakashvili, líder del levantamiento bautizado con el nombre de Revolución de las Rosas, que echó abajo el régimen de Eduard Shevardnadze en el otoño del 2003. El resultado de la votación indicará si los ideales de aquella revuelta continúan seduciendo a las masas o se encuentra en declive. Las elecciones son anticipadas y su convocatoria en sí indica que Saakashvili no cuenta con el mismo apoyo que hace cuatro años. El principal problema es que el país no despega económicamente. Y es que Rusia está ahí para impedirlo. Moscú no ha levantado todavía el embargo que impuso a Georgia en septiembre de 2006. Las sanciones afectan a las comunicaciones por tierra, mar y aire. El Kremlin se dedica además a alentar el separatismo de las provincias georgianas de Abjasia y Osetia del Sur. Todo ello debido al proamericanismo de Saakashvili y a sus aspiraciones de ingresar en la OTAN.