Des Moines, la anfitriona cuya economía se reactiva con el proceso electoral
INTERNACIONAL
Ubicada en el Medio Oeste norteamericano, la capital de Iowa, Des Moines, ha sido la ciudad elegida para despedir la campaña de los tres grandes favoritos demócratas, Barack Obama, Hillary Clinton y John Edwards. Allí se congregan también miles de medios de comunicación que desde hace días contribuyen con su presencia a reactivar una economía local basada principalmente en el cultivo y la industria.
«Nos va bien, pero con vosotros nos va mejor», confiesa el taxista Bill Bates, quien en los últimos tres días ha triplicado sus ganancias diarias.
No es el único. Según las últimos estudios, su temprana participación en el proceso electoral reporta al estado de Iowa cerca de 70 millones de dólares en ganancias. «Seguro que casi todo es en café», asegura un corresponsal aquejado de salud por culpa de los 12 grados bajo cero de temperatura. Lejos de ser una anécdota, precisamente el clima de la región se ha convertido en uno de los grandes factores a la hora de medir la participación. Con la amenaza de una tormenta de nieve, que podría bloquear las carreteras, candidatos como John Edwards, enfocados en las comunidades rurales, llevan días suplicando un clima cálido para la gran cita electoral. La obsesión por una tormenta de nieve se refleja también en los periódicos locales, que ofrecen amplía información sobre la meteorología y advierten sobre las consecuencias de una nevada.