Merkel y Sarkozy hacen frente común para frustrar el programa nuclear iraní

Enrique Müller

INTERNACIONAL

Las nuevas sanciones dependerán del informe de la Agencia de la Energía Atómica

13 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y la canciller de Alemania, Angela Merkel, acordaron ayer en Berlín impulsar una delicada estrategia a dos bandas, que incluye nuevas sanciones y el diálogo como el mejor camino para impedir que Irán siga adelante con su polémico programa nuclear. Ambos líderes se mostraron totalmente de acuerdo en la necesidad de endurecer las sanciones, en el caso de que Teherán siga adelante con sus planes de enriquecimiento de uranio.

«Quizás no hemos estado de acuerdo en la velocidad, pero en el contenido no existe ninguna diferencia», resaltó el mandatario francés durante una rueda de prensa conjunta ofrecida en Berlín. «Desde un punto de vista político tenemos la misma longitud de onda: no a las armas nucleares para Irán», añadió.

Con respecto a la posibilidad de aprobar nuevas sanciones, Merkel recordó que su país y Francia están de acuerdo en que las mismas deben ser adoptadas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que sean eficaces.

«Queremos tener a Rusia y a China en el seno de la comunidad internacional para destacar claramente que nosotros no podemos aceptar este programa nuclear», dijo la canciller. «También hemos hablado entre nosotros y con otros países europeos sobre la voluntad de reducir nuestras relaciones comerciales con Irán», insistió Merkel.

Antes de decidir sobre la aplicación de eventuales nuevas sanciones contra Irán, los seis países implicados en el tema iraní (China, Estados Unidos, Francia, Rusia, el Reino Unido y Alemania) desean esperar la publicación de un nuevo informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica, que será entregado a esas potencias el 19 de noviembre.

Precisamente, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, criticó de nuevo ayer a los ciudadanos «traidores» que se pusieron de parte de los países que presionan a Teherán para que suspenda su programa nuclear. «Si los elementos internos no dejan de presionar serán desenmascarados por el pueblo», advirtió Mahmud Ahmadineyad ante los estudiantes de la universidad Elm-o-Sanat, en Teherán,

Inmigración

Durante el consejo de ministros francoalemán, Merkel y Sarkozy acordaron también impulsar la cooperación entre los dos países en el campo de la inmigración, dando prioridad a la lucha contra la inmigración ilegal. «La inmigración clandestina es el primer enemigo de la inmigración legal y de la integración», dijo al respecto Sarkozy.