Un representante de la AIEA llega a Teherán para discutir sobre el programa nuclear iraní
INTERNACIONAL
Olli Heinonen permanecerá en Irán tres días.
29 oct 2007 . Actualizado a las 15:27 h.El subdirector de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) llegó hoy a Teherán para celebrar nuevas conversaciones sobre el programa nuclear iraní, en medio de la polémica creada por las dudas de su jefe, Mohamed ElBaradei, sobre las ambiciones militares de Irán. Olli Heinonen debe permanecer en Irán tres días.
A finales de septiembre y principios de octubre ya mantuvo discusiones con los responsables iraníes para esclarecer el contencioso de las centrifugadoras de uranio del tipo P1 y P2, en poder de Teherán.
Asimismo, expertos de la AIEA y de Irán mantuvieron también reuniones, mientras los países occidentales contemplan una tercera tanda de sanciones contra Irán, al que acusan de querer fabricar la bomba atómica. Pese a la sospecha occidental, ElBaradei afirmó no tener pruebas de que Irán intente fabricar el arma nuclear, lo que provocado duras respuestas por parte de Israel y de Francia.
«No recibí ninguna información sobre un programa nuclear militar concreto y en actividad en estos momentos», declaró el director de la AIEA y Premio Nobel de la Paz en 2005 a la cadena televisiva estadounidense CNN.
«Incluso si Irán intenta actualmente lograr el arma nuclear, necesitará aún varios años para ello», agregó. «Hay muchos puntos de interrogación. Pero ¿vimos en Irán elementos nucleares que puedan ser transformados rápidamente en armas? No. ¿Vimos un programa activo de militarización nuclear? No», añadió ElBaradei.
El director de la AIEA atizó la polémica al acusar a Estados Unidos de haber echado leña al fuego al imponer la semana pasada sanciones contra militares iraníes. En cuanto a la visita de Heinonen, éste tiene previsto reunirse con una delegación iraní dirigida por Javad Vaidi, subsecretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. «Hicimos ya muchas cosas, pero aún quedan más y esperamos que se hagan», declaró Heinonen a su llegada a Teherán.
Cooperación
Por su parte, Mohammad Saidi, vicepresidente de la Organización Iraní de Energía Atómica, reafirmó la voluntad de Irán de cooperar con la AIEA. «Intentaremos durante las nuevas conversaciones llegar a una conclusión con la AIEA sobre las centrifugadoras P1 y P2 y esperamos que nuestros esfuerzos se vean coronados por el éxito», declaró Saidi.
La AIEA espera recibir detalles de Irán sobre las centrifugadoras P1, de las cuales 3.000 funcionan ya en la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz , y las investigaciones del modelo P2, más potentes. Occidente, por su parte, exige a Irán que suspenda su enriquecimiento de uranio. No en vano, ya le ha impuesto sanciones con dos resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
Antes de aplicar nuevas sanciones, los occidentales han aceptado esperar a la publicación de un informe de la AIEA, a mediados de noviembre, sobre la cooperación de Irán y de un resumen del representante de la diplomacia europea, Javier Solana, sobre sus discusiones con Teherán. Sin embargo, las declaraciones de ElBaradei concitaron una viva reacción en Israel, cuya ministra de Exteriores, Tzipi Livni, está en Pekín para buscar el apoyo de China a nuevas sanciones contra Irán.
«ElBaradei, en lugar de luchar contra el programa nuclear de Irán, intenta blanquearlo y justificarlo», declaró el ministro israelí de Relaciones Estratégicas, Avigdor Lieberman, al acusar al diplomático egipcio de estar motivado «por un compromiso con el mundo islámico». El ministro francés de Defensa, Hervé Morin, también se opuso a ElBaradei y afirmó que las informaciones de que dispone Francia, «corroboradas por otros países» se oponen a las palabras del director de la AIEA.